La larga marcha – Stephen King

La Larga Marcha. Edición Martinez RocaLa larga marcha es una novela corta de Stephen King publicada bajo el pseudónimo de Richard Bachman. Se sitúa en el subgénero de distopías en las que un grupo de jóvenes se enfrentan en una competición mortal.

Tras leer y disfrutar con Cementerio de Animales, mi primer libro de Stephen King, he decido continuar con un libro que de adolescente siempre me llamó la atención por la poderosa portada de la edición de Martinez Roca. Además es otra novela corta. Punto a favor, pues aún me da un poco de pereza enfrentarme a los enormes libros de este autor.

El argumento es bastante sencillo. Una competición televisada y con público en directo, que consiste en caminar sin bajar el ritmo ni pararse en ningún momento. 100 participantes, todos ellos adolescentes y de sexo masculino. Si bajas el ritmo recibes un aviso, y tras el tercer aviso recibes un balazo y te “dan el pasaporte”. La marcha solo acaba cuando queda vivo un único participante.

Y ya está, eso es todo. Ni narraciones paralelas, ni historias secundarias. Solo la marcha. A pesar de lo escaso del argumento, King construye una narración bastante potente centrándose en los diálogos y pensamientos de los marchadores. Al principio todos ellos tienen confianza en la victoria, pero esta se irá destruyendo según caen los primeros concursantes. Las fuerzas iniciales se convierten en calambres en las piernas, en pies en carne viva, en cuerpos febriles, en desgaste psicológico y en ganas de simplemente sentarse y dejar que los soldados acaben con la agonía.

¡Tercer aviso, número 47! ¡Último aviso!

El libro no entra en muchos detalles sobre el origen de la marcha, o la motivación detrás de la misma. Poco se cuenta que sea externo a la marcha. De los diálogos entre los marchadores podemos intuir detalles sobre algún tipo de dictadura militar, pero poco más. King deja lo que rodea a la marcha a nuestra imaginación. La lectura nos hará buscar metáforas y pensar en el significado de todo esto. Los propios personajes lo hacen. Pero aquí la novela no da respuestas.

La novela fue escrita durante la guerra de Vietnam y algunos han tratado de buscar paralelismos con el envío de jóvenes soldados a morir a una guerra sin sentido. También podemos pensar que la marcha es una especie de metáfora sobre la propia existencia. Eso ya es a gusto del lector.

Portada americana de La Larga Marcha

Respecto a los personajes, La Larga Marcha está protagonizada por uno de los marchadores, Ray Garraty, que es el favorito local de la zona donde transcurre la marcha (el estado de Maine, donde King vive y donde suele ambientar sus novelas). Durante la marcha irá conociendo y estableciendo amistad con otros concursnates. Aquí el autor tira un poco de clichés a la hora de definir a los personajes, pero teniendo en cuenta la corta extensión de la novela y el tipo de historia que nos cuenta, este uso de clichés funciona bastante bien.

¿Tienes alguna razón especial para participar en La Larga Marcha?

El mayor problema de esta novela es que lo limitado de sus elementos la vuelve un poco repetitiva. Sobre todo en su tramo intermedio, cuando la marcha está a mitad de camino. Pero también es cierto que su estructura de “cada vez irán quedando menos” nos incita a seguir hasta llegar al final de la carrera.

Concluyendo, La Larga Marcha es un libro que partiendo de un argumento a priori algo limitado construye una historia de gran fuerza psicológica. Y que se incluiría en un género de “distopías juveniles”, junto a otras novelas como Los Juegos del Hambre, Divergente o El Corredor del laberinto, cuando este género aún no existía.

Nota: Notable.

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El problema de los tres cuerpos – Cixin Liu

Todas las pruebas apuntan a una única solución: la física nunca ha existido y nunca existirá.

El problema de los tres cuerpos es un libro de ciencia ficcion escrito por Cixin Liu. Da inicio a una trilogia y es el primer libro no escrito en inglés en ganar el premio Nebula. Está editado en castellano, aunque a día de hoy sus dos continuaciones siguen pendientes de traducción.

Portada de El problema de los tres cuerpos

 

Argumento

La novela empieza en la segunda mitad del siglo XX, durante la revolución cultural China. Durante este periodo, los radicalizados miembros de la guardia roja realizaron una fuerte persecución y represión de intelectuales, profesores de universidad y científicos. La novela nos cuenta un juicio sumarísimo contra una serie de físicos teóricos, acusados de difundir teorías anti-revolucionarias. Y se nos cuenta la existencia de un proyecto científico secreto del gobierno chino, la estación Costa Roja, a la que es trasladada Ye Wenjie,  una de las físicas “disidentes”
Tras esta pequeña introducción, saltamos al presente. Wang Miao, un ingeniero especializado en nanomateriales, recibe una visita de un grupo de militares. Estos les guían a una reunión secreta en la que están presentes altos cargos de los ejercitos de varios paises. Entre insinuaciones de una guerra a nivel mundial, le ordenan una misión. Durante los últimos años, han aumentado en gran manera los suicidios entre la comunidad de físicos teóricos. A Miao se le ordena infiltrarse en una fundación conocida como “Fronteras de la ciencia” para investigar que está ocurriendo, pues los militares sospechan de una relación entre este grupo y la ola de suicidios.
Y hasta aquí puedo contar. Ojo, la reseña oficial en la web de la editorial cuenta bastante más, revelando hechos que no se narran hasta el último tercio de la novela. Así que yo de vosotros no leería nada más si no os queréis destripar algunos de los giros de la historia. Lo que he contado resumen los capítulos iniciales y punto de partida

¿Qué me ha parecido?

El problema de los tres cuerpos es una novela que ofrece una serie de ideas científicas bastante originales y que yo hasta ahora no había visto tratadas en ninguna otra obra de ciencia ficción. En este sentido, estamos hasta una historia original y estimulante. Hay varios momentos de la novela en los que me quedé pensando “Ostras, ¿y si ocurriera esto? ¿Qué haríamos?” o “Pues nunca se me había ocurrido que a partir de este supuesto físico se pudiera desarrollar esta tecnología. Pero tiene sentido”. Por ese lado, perfecto, que nos hagamos estas preguntas es un claro síntoma de buena ciencia ficción.
Pero también es cierto que en otros momentos la novela cae demasiado en resoluciones fáciles y tópicas del género. Es como si Cixin Liu tuviera un par de ideas muy potentes, pero las uniera con un pegamento muy débil. No se trata de una obra redonda, sino algo irregular, mezclando pasajes de gran fuerza con otros bastante flojos.
En cuanto a los personajes o la prosa, no destacada demasiado. La escritura es funcional, sin demasiados adornos y los personajes son clichés en su mayoría, con escasa evolución de los mismos. Esto es una novela de conceptos y todo está al servicio de dichos conceptos. Los personajes nos dan un poco igual

Otros aspectos

Un par de detalles más a resaltar. El primero, estamos ante una trilogía. Aunque se puede leer como libro independiente, el final deja de forma clara espacio para una continuación. Ahora bien, todos las subtramas y todos los misterios planetados al inicio se cierran. Con lo que si te gusta la historia te quedarás con ganas de saber que ocurre a continuación, pero si solo lees este libro no vas a tener cabos sueltos.
Por poner una comparación sencilla, el final es como el de “La Guerra de las Galaxia”, no como elde “El Imperio Contraataca”. Supongo que valdrá como ejemplo.
Por otra parte, he leído opiniones sobre que los personajes tienen nombres chinos y esto causa confusión. Yo tengo tendencia a liarme con los nombres de los personajes en las novelas, pero he de decir que en el caso de El Problema de los tres cuerpos no me ha resultado problemático. No son muchos personajes y la edición española viene con una pequeña guía de personajes. Así que con consultarla de vez en cuando, solucionado. Si te has leido Canción de Hielo y Fuego sin perderte, no vas a tener problema con este libro.
Sobre la ambientación política. La novela tiene referencias al sistema político chino, sobre todo en la parte que transcurre durante la revolución cultural. Se trata de una novela china y la sociedad y forma de gobierno chino forman parte del escenario. De la misma forma que si escribes una novela policiaca ambientada en la España de los años 60 tendrás que tocar el franquismo. Pero lo veo como algo secundario. Quien quiera ver metáforas entre lo que cuenta la novela y el sistema comunista las verá. Pero si no, toda la parte política queda como simple decorado.

Valoración final de El problema de los tres cuerpos

El problema de los tres cuerpos es una novela de ciencia ficción que tiene los suficientes elementos originales como para resultar interesante al aficionado. La base de la historia son especular con determinados conceptos científicos y aunque la historia no abusa de explicaciones densas, estamos ante “ciencia ficción dura”.
Por esto no recomendaría esta historia a los que no sean demasiado aficionados a la ciencia ficción, o a ciencias como la astrofísica y la cuántica. Esta novela no me parece para todos los públicos, como pudiera serlo El Marciano Leer más

La leyenda del ladrón, de Juan Gómez Jurado

La leyenda del ladrón, de Juan Gómez JuradoLa leyenda del ladrón es una novela histórica ambientada en la Sevilla del siglo XVI y escrita por Juan Gómez Jurado. Fue publicada en 2012.

La novela nos cuenta la historia de Sancho, un huérfano que por avatares del destino acabará metido en asuntos de ladrones, asesinos y comerciantes dispuestos a todo por una onza más de oro. También tenemos otra trama paralela, la Clara, una joven esclava indiana que trabaja en casa de uno de los comerciantes más ricos de la ciudad. Como es de esperar, la vida de ambos protagonistas y sus tramas respectivas acabaran por su cruzarse.

La novela se ciñe bastante a los clichés de la novela histórica de aventuras. Unos personajes protagonistas que vienen de entre lo más bajo de la sociedad y que tratarán de ir ascendiendo. Unos enemigos malvados que están en la otra punta de la escala social. Alguna que otra estrella invitada en forma de personaje histórico conocido por todos. Tramas que se cruzan y cosas horribles y muy malas que ocurrirán a nuestros protagonistas.

En este sentido, la novela sigue casi a rajatabla el viaje del héroe de Campbell. Este es el mayor defecto que tiene, lo previsible que resulta todo. La historia tiene varios giros, pero en general nada sorprendente. Todo fluye por caminos conocidos y se puede anticipar en buena parte lo que ocurrirá a continuación. Poca sorpresas vamos a encontrarnos en La leyenda del ladrón.

Este ceñirse a un esquema clásico y a los clichés del género también tiene sus ventajas. Y es que resulta una novela que se lee con agrado, pues aunque no hay nada que destaque, tampoco hay nada que este mal. La ambientación está bien lograda, los personajes están bien construidos y la escritura es ágil.

Al final ocurre con lo que ocurre con muchos libros de este género. Que te gustarán si te atrae la época y el lugar. Como soy sevillano, el leer una novela ambientada en Sevilla me resulta más atractivo, pues conozco los lugares, entiendo las referencias y cuando el autor me dice “Sancho corrió desde la plaza de San Francisco a el puerto del Arenal” pues me situó. De la misma forma, la España de Felipe II, es una época muy atractiva. Más al ambientar la historia en Sevilla, que era uno de los centros mundiales del comercio en aquellos años.

Pero también es cierto que existe mucha novela histórica en el mercado. La leyenda del Ladrón no es una mala lectura, pero si te resulta más atractiva otra época o lugar del pasado, es posible que dentro del género tengas opciones más de tu interés.

En resumen. Novela entretenida, que resultará satisfactoria si buscas una novela histórica ambientada en Sevilla.

Pareja japonesa caminando bajo la lluvia

Tokio Blues, (Norwegian Wood), de Haruki Murakami

Así pasé de los dieciocho a los diecinueve años. El sol salía y se ponía; izaban la bandera y la arriaban. Y al llegar el domingo salía con la novia de mi amigo muerto.

Pareja japonesa caminando bajo la lluvia

Tokio blues es una novela de Murakami sobre el descubrimiento del amor, la muerte y el sexo por parte de un joven japonés. Ambientada el Tokio de los años 70,  la historia se nos cuenta en pasado, como los recuerdos del protagonista, 20 años después de lo ocurrido.

El protagonista es un joven estudiante llamado Watanabe que se traslada a la capital japonesa para estudiar en la universidad. Watanabe iniciará una relación con Naoko, la que fuera novia de su único amigo, hasta el suicidio de este. Relación nada sencilla, pues Naoko aun sigue bastante afectada por la muerte de su primer novio, lo que provoca que su comportamiento sea retraído, poco empático, como si fuera un fantasma.

A la vez, Watanabe conocerá a Midori. Una chica que es opuesta en casi todo Naoko. Habladora, alegre, temperamental y muy interesada en el sexo. Watanabe también empezará a salir con ella.

Me daba la impresión de que lo normal sería que, tanto ella como yo, viviéramos eternamente entre los dieciocho y diecinueve años. Después de los dieciocho, cumplir diecinueve; después de los diecinueve, cumplir otra vez diecisiete. Eso si tendría sentido.

Tokio Blues es un libro que nos retrotrae a estos años de descubrimiento. Esa época en la que las personas descubrimos el amor. Pero también descubrimos la muerte, la certeza de que no seremos jóvenes para siempre, de que algún día nuestros corazones dejarán de latir y nuestros cuerpos serán reducidos a polvo.

Toda la novela está rodeada de un espíritu de melancolía. No es una novela triste, pero tampoco es demasiado alegre. Watanabe y el resto de personajes tratan de ser felices, pero la vida nunca es así de sencilla. Pero aquí es donde toma importancia el hecho de que la novela está narrada como los recuerdos del protagonista, veinte años después. La narración no tiene el tremendismo del ahora. Lo que ocurre, ya sea alegre o feliz está matizado por el paso del tiempo.

Tokio barrio Shinjuku
Barrio de Shinjuku, donde transcurre parte de Tokio Blues, en la actualidad

El principal punto fuerte de esta novela es que es sencillo conectar con los personajes. Seguimos leyendo con interés, con el mismo interés que prestaríamos a un viejo amigo que nos cuenta su vida tras años sin verle. Es fácil tomarle cariño a los personajes, pues sus problemas nos hacen ponernos de su lado. Tanto Watanabe, como Midori o Naoko son personajes que aparentan estar fuera de lugar. No acaban de encajar en el mundo que nos describen. Pero los tres luchan por encontrar su lugar, por ser felices.

Lo que nos hace personas normales es saber que no somos normales.

Sobre la escritura, Murakami no nos describe el Tokio de los años 70. Murakami nos describe el Tokio que vivieron sus personajes. Todos se nos cuenta a través de los recuerdos de Watanabe, para el cual pudo ser más importante la música que estaba sonando por el hilo ambiental de una cafetería cercana a su universidad, que una revuelta estudiantil en curso. Todo el relato tiene un ambiente de fábula, de irrealidad, de cuento, de memorias seleccionadas.

En este sentido, dejar claro que es una novela sobre personajes. No es una novela histórica que trate de reflejar la época y el ambiente en la que transcurre la trama. La historia es atemporal. Si no fuera porque los personajes usan cabinas de teléfono y cartas escritas en papel para hablar los unos con los otros; el libro se podría ambientar en el Tokio actual sin apenas cambios.

En resumen, una historia sobre la nostalgia de los primeros años de juventud. Sobre la vida y la muerte y la relación de la una con la otra. Bien narrada y con personajes inolvidables.

Notable.

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Fotos:
Barrio de Shinjiku: Tom Maisey via Foter.com / CC BY

Pareja japonesa con paraguas: keroyama via Foter.com / CC BY

Los desposeídos, Ursula K. Legin

Él se había propuesto negociar con ellos, la idea de un anarquista iluso. El individuo no puede negociar con el Estado. El Estado no reconoce otro sistema monetario que el del poder. Y él mismo acuña las monedas.

thedispossed1stedhardcoverLos desposeídos, una utopía ambigua es un libro escrito por Ursula K. Legin que narra la historia de un científico anarquista que tiene que irse a vivir en una sociedad capitalista. Ganó los premios Nébula, Locus y Hugo a la mejor novela de ciencia ficción.

Lo primero, un aviso. Los desposeídos no es un libro de ciencia ficción. Vale, tiene los principales premios del género y suele categorizarse como tal. Y la historia transcurre en otro planeta. Pero es un ensayo novelizado sobre el anarquismo. Si buscas especulación científica o sobre como nuevas tecnologías pueden afectar a nuestra sociedad, este no es tu libro. Si buscas leer algo sobre anarquismo y te da pereza leer a filósofos rusos de principios del XIX, Los Desposeídos te resultará una lectura muy interesante.

El argumento es el siguiente. El protagonista, Shevek, es un científico que habita en la luna del planeta Urras. En este planeta hubo una revolución anarquista hace casi dos siglos. Tras ella, los anarquistas son exiliados a la luna, habitable pero escasa en recursos. En esta luna se forma una sociedad anarquista, mientras en el planeta natal se mantiene el sistema capitalista anterior. Legin nunca usa la palabra capitalismo, habla de “propietariado”, pero el tipo de sociedad descrito es capitalista, aunque reciba otro nombre.

Si puedes ver una cosa completa, siempre te parece hermosa. Los planetas, las vidas. Pero de cerca, un mundo es tierra y piedras. Y día a día, la vida es trabajo duro. Te cansas, te pierdes. Necesitas distancia. Para ver qué hermosa es la tierra, hay que verla desde el espacio. Para ver que hermosa es la vida, hay que contemplarla desde la cercanía de la muerte

La historia empieza cuando Shevek decide abandonar su sociedad para viajar al mundo de los propietarios. Él está desarrollando una nueva teoría física que podría revolucionar la ciencia, pero se encuentra atascado. Y por unas razones que en un inicio desconocemos, piensa que la única forma de salir de su bloqueo es alejarse de los centros de conocimiento de la luna de Urras.

En Los Desposeídos se van alternando dos líneas temporales. Por un lado se nos cuenta la vida de Shevek desde que era joven. Como fue creciendo en una sociedad anarquista, descubriendo sus virtudes y defectos. Y que fue lo que le llevó a abandonar esta sociedad para ir a Urras.  Por otro lado, los capítulos en los que Shavek va adaptándose a la sociedad del propietariado, viendo sus ventajas e inconvenientes. Ursula Legin nos muestra aquí una trayectoria vital similar dentro de dos sociedades opuestas.

Es posible que estés pensando si el libro tiene algún tipo de sesgo ideológico. Partiendo de la base de que es inevitable tener sesgo a la hora de escribir, Legin nos muestra las virtudes y desventajas de ambos sistemas. En ese sentido es más o menos neutral, aunque está claro que la autora tiene especial predilección por el sistema anarquista. Pero tampoco es una historia de alguien que llegue a una sociedad capitalista y empiece a ser todo opresivo y horrible.

Siempre la fascinó la costumbre del propietariado de envolverlo todo en papel y plástico y cartón y hojas de metal laminado. Todo venía dentro de capas de envoltorio. Hasta los paquetes de papel venían envueltos en capas de papel. Para que nada estuviera en contacto con nada. Había empezado a pensar que a él también le habían empaquetado

El estilo de lectura es en base a diálogos. Legin no entra en muchas descripciones, sino que son los personajes que nos describen el mundo en base a sus conversaciones. Como comenté al principio, poca ciencia ficción hay en este libro. Los personajes se desplazan en coches o trenes, viven en ciudades parecidas a las nuestras y se informan leyendo la prensa o por la radio. Las diferencias sustanciales están en la forma de pensar, y los pensamientos se explican mejor mediante diálogos.

La novela carece de una trama fuerte. Es Shavek yendo de un sitio a otro, mientras trata de entender lo que ve. En algún momento se nos presentan algunas subtramas a su alrededor, pero nunca adquieren demasiado peso. Los Desposeídos no es un libro que vayamos a devorar para saber que va a pasar a continuación. Es una historia para hacernos reflexionar, más que para sorprendernos.

En su idioma las formas singulares del posesivo eran empleadas para dar énfasis. Lo niños podían decir “mi madre”, pero pronto aprendían a decir “la madre”. Nunca decían “me duele mi mano”, sino “me duele la mano”. Nadie decía “esto es mio y aquello es tuyo”; decían “yo uso esto y tu usas aquello”

Lo interesante de esta obra es ver como muchas cosas que damos como inherentes a una sociedad humana no lo son, sino que son como una consecuencia de vivir en una sociedad capitalista. Shevek nos hace ver que si eliminamos de nuestra sociedad la idea de propiedad no solo cambia el modelo económico, sino también las relaciones personales, familiares e incluso el propio habla. Las citas que he puesto ilustrando esta reseña os pueden servir de ejemplo.

Nota: Notable.

Comprar: Los Desposeídos no está editado en España de forma independiente, pero lo puedes encontrar dentro del recopilatorio “Los mundos de Ursula K. Legin” que incluye esta historia junto a “La mano izquierda de la oscuridad” y “El nombre del mundo es Bosque”

Un mago de Terramar, de Ursula K. Le Guin

a_wizard_of_earthsea_by_devilevn-d6t1xzjUn mago de Terramar es una novela de fantasía escrita por Ursula K. Le Guin en 1968. Narra la historia del Archimago Ged en los años en los que era un simple aprendiz.

Un mago de Terramar es un libro orientado a un público juvenil, aunque con algunos detalles que le hacen válido para lectores más adultos. Se lee con sencillez, pues tiene una prosa directa y poco recargada. Además es un libro bastante corto, poco más de 200 páginas.

La historia se ambienta en Terramar, un mundo consistente en un gigantesco archipiélago donde la magia está muy presente. Los magos viajan de un sitio a otro y al ser un mundo en el que casi todas los pueblos y ciudades son costeros, suelen ofrecer sus servicios a marineros y pescadores. En comparación con otras novelas de fantasía, el nivel de magia es muy alto, tan frecuente que Le Guin describe sus efectos como si fuera algo mundano, dando casi la misma importancia a un combate mágico contra un grupo de dragones que a la preparación de un barco para un largo viaje por mar.

La novela tiene algunos elementos que en su momento fueron innovadores y que después sería usados en otras novelas del género. Por un lado, la escuela de hechicería en la que adolescentes estudian las artes mágicas de mano de un grupo de profesores, algo llevado al máximo en la saga de Harry Potter. Y por otra parte, la idea de basar la magia en el conocimiento de los verdaderos nombres de los seres y elementos de la naturaleza, base de la novela “El nombre del viento” (que también toma prestado el concepto del colegio de magia)

Sin detallar mucho la trama, el libro se centra en como Ged, un joven pero muy dotado aprendiz de mago, provoca durante sus estudios un desequilibrio en el balance de las fuerzas mágicas del mundo que tendrá que reparar. Al contrario que otras novelas de fantasía en la que el enemigo es una amenaza externa, aquí se trata más bien de una lucha contra los propios errores.

A la novela le lastra su espíritu intermedio. Juvenil por un lado, oscura y adulta por otro. A veces se le echa en falta un tratamiento más adulto, mientras que otras partes pueden resultar demasiado oscuras para un adolescente. También peca de ir demasiado rápido, sin detallar mucho. En la novela se nombran varias ciudades y lugares del mundo, pero tan de prisa y de pasada que no llegan a evocar mucho en la imaginación del lector. No se hasta que punto la escritora trata de reflejar así que al ser un mundo de islas, apenas hay grandes ciudades o lugares de gran renombre.

El libro forma parte de una trilogía. Un mago de Terramar no me ha llegado a entusiasmar, aunque si me ha gustado lo suficiente como para darle una oportunidad a su continuación, las tumbas de Atuan. Que este segundo libro sea aún más corto ayuda en este decisión, todo sea dicho.

Nota: Bien.

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La ilustración que acompaña esta reseña es A Wizard of Earthsea, © de Devilevn

Fundación y Tierra

Fundación y Tierra es la última novela de Asimov dentro de su ciclo de historias del futuro. No es la última que escribió, ya que las dos precuelas de Fundación se publicaron después. Pero si es la que ocupa el último lugar dentro de la cronología de la historia.

En esta novela se unen de forma satisfactoria y definitiva las dos sagas, Fundación y Robots. Un rápido vistazo al índice de capítulos nos indica que en esta novela aparecen los planetas Aurora, Solaria y Tierra, que fueron escenarios de las novelas robots.

Golan Trevize y sus compañeros siguen su búsqueda del planeta Tierra. En su viaje hasta el mismo encontrarán los antiguos planetas de los espaciales, lo que les dará pistas de lo que pasó con ellos. Si recordáis, en Robots e Imperio quedó un cabo suelto respecto a uno de los dos planetas espaciales. Ese asunto se resuelve aquí.

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Mientras buscan la Tierra, Golan Trevize tendrá tiempo de conversar con Bliss, la representante de Gaia. Estas conversaciones tratan sobre como debe articularse la sociedad. ¿Ha de primar la libertad individual sobre el funcionamiento del grupo? ¿O el bien del grupo debe de estar por encima del individuo? Asimov no toma partido previo por ninguna postura, sin que ninguno de los dos personajes esté por debajo a nivel de argumentación (Aunque ya sabemos por la anterior novela que la opción defendida por Bliss será la que tomará la Galaxia)

También se nota una preocupación por los temas medioambientales que hasta ahora no había tenido Asimov en sus historias. Entre las novelas antiguas y estas el químico James Lovelock desarrolló la hipótesis de Gaia. La influencia de dicha hipótesis en esta obra es evidente.

Estos son los dos pilares de la historia. Recorrer los antiguos escenarios de la saga de Robots y ver en que quedaron sus antiguas sociedades y como afectaron al planeta en que habitaban. Mientras Trevize y Bliss discuten sobre el modelo óptimo de sociedad. Estamos, por tanto, ante una historia clásica de Asimov sobre tipos de sociedad.

Para rematar el libro, un cierre que une todas la historias y la semilla de lo que podría haber sido una continuación, de haber tenido Asimov tiempo para escribirlas.

Un detalle final. Este libro funciona como novela independiente, pero se apreciará mejor si se ha leído de forma previa las historias de robots. Si solo has leído Fundación y quieres continuar la historia, recomiendo leer la saga de robots antes de ponerte con Fundación y Tierra.

Nota: Notable

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La imagen que acompaña esta reseña es de Michael Whelan.

Los límites de la Fundación

Primer orador, ¡el plan Seldon no tiene sentido!

Los límites de la Fundación es la primera de las novelas que escribió Asimov dentro del conjunto de secuelas y precuelas sobre la trilogía original. En ella trata de unir las historias de robots con la saga de Fundación.

Han pasado años de los hechos narrados en Segunda Fundación. La historia empieza cuando un consejero de la Fundación llamado Golan Trevize inicia la búsqueda de la Segunda Fundación, a la que toda la Galaxia considera destruida. La alcaldesa de Terminus acepta su misión, pero con la condición de que se haga en secreto. Para no despertar sospechas, le asignan a un historiador, Janov Pelorat, y le dan otro objetivo. Encontrar el legendario planeta origen de la humanidad. Encontrar la Tierra.

La galaxia parece un ser vivo arrastrándose por el espacio.

Como ya sabemos, la Segunda Fundación no fue destruida y sigue con su labor. Uno de sus oradores, Gendibal, tiene la sospecha de que existe un tercer grupo actuando en la Galaxia. Además de ambas Fundaciones, una misteriosa tercera fuerza parece estar actuando sobre el plan Seldon.

Los límites de la Fundación narra estás dos búsquedas, con Trevize y Pelorat por un lado y Gendibal por otro. Asimov inicia aquí el proceso de unión de Fundación y Robots, y es esta la primera novela de Fundación en orden de escritura en la que se mencionan los robots, aparte de la propia Tierra.

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El avance de la civilización consiste en un avanzar en la limitación de la privacidad

Este ha sido el mayor problema que me he encontrado con esta historia. El punto de partida requiere de un gran esfuerzo de suspensión de la incredulidad. En Terminus parece que nadie había oido hablar de robots o de la Tierra, salvo el historiador Pelorat. Se supone que son historias olvidadas, perdidas en la edad previa al Imperio.

Pero durante la novela los personajes irán encontrando pistas y leyendas sobre ambos conceptos. Llegan a un planeta, preguntan por Eh, ¿han oído ustedes hablar de la Tierra? ¡Si, por supuesto!. Y todo así. Robots y Tierra son a la vez conceptos olvidados por los habitantes de la galaxia, pero parte del folclore de varios sistemas planetarios enteros.

Asimov tratará de justificar esta dualidad, pero sigue chirriando. Mientras que en Robots e Imperio la conexión quedaba perfecta, aquí no funciona del todo bien. Solo queda aceptarlo, tener en cuenta que Asimov escribió estas historias como sagas separadas y que aquí trató de unificarlo como pudo.

¿Cómo habría podido Seldon elaborar su Plan si no hubiese entendido a las personas, y cómo habría podido lograrlo si las personas no fuésemos fáciles de entender?

Tampoco se ahonda demasiado en esta novela en temas sociales, como suele ser habitual en las otras novelas. En el momento de escribir esto ya he leído la continuación, Fundación y Tierra. Y la razón de esta carencia está clara. Los límites de la Fundación no es más que una introducción de nuevos personajes y temas que serán desarrollados en esta segunda novela.

Los límites de la Fundación no está mal y se lee con interés. Pero su carácter de libro introductorio se nota, siendo por ello uno de los más flojos de toda la saga.

Nota: Aprobado.

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La foto es La vía láctea desde la estación espacial internacional, de la NASA.

Fundación e Imperio. Segunda fundación.

Hari Seldon y un grupo de psicohistoriadores establecieron dos fundaciones, cada una de ellas en un extremo de la Galaxia

Fundación e Imperio y Segunda fundación son los dos libros que cierran la trilogía de Fundación, de Isaac Asimov. Los reseño juntos porque en conjunto forman una misma historia. Al contrario que el primer libro de la trilogía, que se puede leer de forma independiente, Fundación e Imperio tiene un final abierto, que obliga a leer Segunda Fundación para conocer el desenlace.

Partimos de la situación inicial en la que nos dejó Fundación. El plan Seldon para el futuro de la humanidad se está desarrollando como un reloj y el poder de la Fundación se extiende por la periferia de la galaxia. Pero pronto surgirán nuevas amenazas.

Las leyes de la historia son tan absolutas como las de la física. Si los errores son más frecuentes en la historia es porque no trata con tantos seres humanos como los incontables átomos con los que trabaja la física. Por lo que las desviaciones debido a actos individuales pesan más.

Segunda Fundación

Por un lado, el comandante imperial Bel Riose, que tratará de dar la vuelta al plan Seldon y a su predicción sobre el fin del Imperio y el triunfo de la Fundación. Por otra parte, la aparición de un misterio conquistador conocido como el Mulo, que se irá haciendo con el dominio de un sistema solar tras otro a una velocidad pasmosa.

Ante tales peligros, miembros de la Fundación parten en la búsqueda de la Segunda Fundación, de la que aún no se sabe nada. ¿Dónde está? ¿Cuál es su función? ¿Existe realmente? ¿A qué se refería Seldon con “el otro extremo de la Galaxia”?

Un traidor incompetente no es un peligro. Son los hombres capaces a los que hay que vigilar

Es sin duda la parte del Mulo la más poderosa de ambas novelas. Su amenaza se extiende a los dos tomos y el misterio que representa es uno de los puntos fuertes de la trama. ¿De donde ha salido el Mulo? ¿Cómo consigue una victoria tras otra, sin apenas esfuerzos? Hasta la propia historia de Bel Riose parece funcionar como anticipo de lo que después representará el Mulo.

Uno de los problemas que le podemos achacar a esta trilogía es que la fugacidad de muchos de sus personajes dificulta que nos dejen poso. No ocurre esto con el Mulo. Él y Hari Seldon son los dos personajes principales de toda la historia.

Fundación e Imperio

Hace un mes un desconocido soldado conquisto Kalgan sin lucha. El que fuera señor de Kalgan ya no existe. Los hombres solo hablan del poder y el genio de ese extraño caudillo … el Mulo

Asimov sigue desarrollando los temas ya expuestos en Fundación. ¿Es predecible la historia futura? ¿Se puede guiar la evolución de la sociedad? ¿Cuánta influencia puede ejercer un único individuo en esta evolución? Destacar que por un lado el plan Seldon marca un futuro teórico que no puede ser desviado por una única persona. Pero por otra parte, el plan Seldon es una acción desarrollada por una única persona.¿No es esto contradictorio? Como suele pasar con Asimov, la respuesta depende de las circunstancias en las que se haga la pregunta.

Acepto el desafío. Será la mano muerta de Hari Seldon y su psicohistoria contra mi viva voluntad

Fundación e Imperio y Segunda Fundación son novelas completas, al contrario que su predecesora, que era una recopilación de relatos cortos. Por tanto el tiempo para desarrollar las tramas e ideas es mayor. Podemos considerar a Fundación como un planteamiento de las ideas, mientras que estas dos novelas son ya el desarrollo completo.

En conclusión, si disfrutaste con la lectura de Fundación las dos segundas partes son lectura obligatoria, pues desarrollan los conceptos presentados en el primer libro y los llevan a su máxima expresión. Totalmente recomendados.

Nota a toda la trilogía: Sobresaliente.

Las ilustraciones que acompaña a esta reseña son “Arkady” y “Trantorian Dream”, de Michael Whelan

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Fundación, Isaac Asimov

La violencia es el último recurso del incompetente.

Bueno, pues ya me llegó el momento de leer Fundación. Este es el libro clave de toda la saga del futuro de Asimov, el que sirve de base para la historia. Eso no lo convierte en el mejor libro de la saga, debido a que tiene varios defectos que lo convierten en una novela con carencias.

¿De que va Fundación? En un futuro muy lejano, la humanidad ha colonizado toda la galaxia, y se encuentra unificada en una unidad política, el Imperio Galáctico. Un matemático, Hari Seldon, desarrolla una ciencia que le permite predecir la evolución futura de sociedades complejas. La psicohistoria.

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Usando esta técnica predice el inevitable colapso del Imperio. Tras la caída llegará un periodo de involución que podría acabar para siempre con la humanidad. Para minimizar este periodo, Hari Seldon creará dos fundaciones cuyo objetivo será recopilar todo el conocimiento humano para evitar que se pierda.

El mayor inconveniente es que Fundación no es una novela, sino una recopilación de relatos que se publicaron de forma independiente. Por tanto carece de la estructura de presentación – desarrollo – desenlace. En lugar de eso tenemos cinco partes (Los psicohistoriadores, los enciclopedistas, los alcaldes, los comerciantes y los príncipes comerciantes), y en cada una se nos cuenta una historia individual.

¿Problema? Que toca muchos temas, pero no llega a explorar sus implicaciones en profundidad. Echo de menos los largos diálogos analizando las posibles evoluciones de la trama presentes en otros de los libros de la saga. Aquí tenemos también este tipo de conversaciones, marca de la casa, pero mucho más escuetos.

Una civilización en decadencia. La energía atómica olvidada. La ciencia degenerada en mitología… Hasta que llegó la Fundación.

Para quien no haya leído nada de Asimov, la manera en la que los conflictos se suelen resolver en sus historias es la siguiente. Imaginemos dos planetas en guerra, cada uno con una estructura social y un nivel tecnológico distinto. En algún momento, uno de los planetas enviará un emisario a parlamentar con el enemigo. Se iniciará una discusión del tipo “Si nos atacáis, nuestra tecnología parará a la vuestra”. “Ya, pero vuestra estructura social os impedirá asimilar la victoria”. “No, porque tenemos una serie de alianzas que tal y cual”. “Bueno, pero esas alianzas dependen de tal adelanto tecnológico que perderéis por tal motivo”. “Si, pero vuestra costumbre cultural de hacer tal cosa provocará que vuestras armas acaben por ser inútiles”. Y así, hasta que uno demuestra que la victoria es inevitable por motivos sociales y culturales, y el otro rival se rinde. Pues bien, en Fundación estos diálogos son muy escuetos y están poco desarrollados, en comparación con otras novelas del autor.

Otro problema que tengo con esta novela es la sensación de estar leyendo una historia sobre mundos medievales. Vale, los protagonistas tienen naves espaciales, armas láser y usan dispositivos alimentados con energía atómica. Pero cuando nos describen la política o la sociedad parece más cercana a los usos del medievo que a una sociedad hipertecnológica. Entiendo que Asimov trata de reflejar la decadencia del imperio al hacerlo así, pero soy de la opinión de que por mucho que haya decaído una sociedad, si sigue teniendo la capacidad de viajar entre planetas debe mantener un mínimo de evolución cultural.

Una cañón atómico es arma poderosa, pero siempre se puede apuntar hacia el lado contrario

También flojean mucho las descripciones. Esto es algo habitual en Asimov, pero aquí creo que llega a ser excesivo. En la historia se nos presentan 5 o 6 planetas distintos, pero apenas sabemos nada sobre ellos, ni que aspecto tienen, ni como son sus gentes. Nada. El hecho de basarse en historias cortas hace que tenga que ser aún más escueto de lo habitual en este aspecto.

Esto también se aplica a los personajes. Cada una de las cinco partes tiene un protagonista distinto (excepto la tercera, que repite protagonista). Esto reduce a los personajes a meros clichés, sin apenas desarrollo ni evolución. Al ser relatos cortos, tampoco había mucho tiempo para más.

Pero a pesar de todo, la historia es bastante buena. Durante el libro se plantean muchas cuestiones sobre la influencia de la tecnología, la religión o el comercio en la sociedad. No se llega a desarrollar, pero en cierto modo esta novela no es más que una base para el resto de novelas. Otro punto importante que se explora es la inevitabilidad de los grandes procesos históricos. ¿Podemos evitar una debacle social si somos capaces de predecirla? ¿O si hemos sido capaces de predecirla es porque ya es inevitable?

El peligro está llegando. Cualquier tonto sabe cuando ha llegado una crisis. El verdadero servicio al estado es detectarla cuando aún se está formando

La conclusión es que Fundación es una buena historia, pero lo que la ha convertido en un mito de la ciencia-ficción es el haber iniciado la trilogía. No puede ser valorada fuera de su conjunto, sino como parte de un todo.

Nota: Notable.

La imagen que ilustra esta reseña se llama The Command System on Terminus y es un dibujo de sketchypages publicado bajo licencia CC BY-NC-ND 3.0

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