¿Por qué dejó Plutón de ser un planeta?

La sonda New Horizons salió de Cabo Cañaveral en el año 2006. Entre sus objetivos, realizar un sobrevuelo sobre Plutón, el último de los planetas del sistema solar que quedaba por ser estudiado desde cerca. Cuando la New Horizons llegó a su destino, en 2015, Plutón ya había dejado de considerarse un planeta.

Durante estos años, la Unión Astronómica Internacional cambió la definición de planeta, con lo que Plutón perdió esa consideración y pasó a calificarse como planeta enano. Los planetas del sistema solar pasaron de 9 a 8. Pero, ¿cuál es la razón de este cambio?

Foto de Plutón desde la sonda New Horizons
Foto de Plutón desde la sonda New Horizons

Descubrimiento de Plutón.

Plutón fue descubierto gracias a los trabajos de varios astrónomos que buscaban resolver inconsistencias en las órbitas planetarias. El primer planeta en ser descubierto de esta manera fue Neptuno, que fue descubierto por Urbain Le Verrier. Le Verrier dedujo que debería existir un planeta más allá de Urano, puesto que la órbita de este planeta no encajaba del todo con la predicha por las leyes de Newton.

Y en efecto, ese planeta existía y se fue llamado Neptuno. El descubrimiento de este nuevo planeta pareció solucionar el problema de la órbita de Urano. Pero fue algo temporal. Observaciones más detalladas indicaban que la existencia de Neptuno no bastaba para explicar el problema con la órbita de Urano. A principios del siglo XX, Percival Lowell (el mismo que descubrió los canales de Marte) inició una búsqueda exhaustiva de la nueva pieza que faltaba en el puzzle. Murió antes de encontrarla, pero dejó numerosas fotos del cielo como resultado de sus trabajos.

Aquí entra en juego Clyde Tombaugh, un joven astrónomo del observatorio Lowell. Continuó el trabajo de su antecesor y usando una máquina de la época que le permitía comparar de forma más sencilla las fotos previas, acabó por descubrir un objeto que describía una órbita por la zona donde debía estar el planeta buscado. Se había descubierto Plutón (Al que se le puso este nombre y no el de otro dios mitológico por las iniciales de Percival Lowell: PL)

Clyde Tombaugh, descubridor de Plutón
Clyde Tombaugh, descubridor de Plutón

El problema del tamaño

Con el descubrimiento del planeta, todo parecía solucionado. Se le supuso una masa y tamaño similar a la de nuestro planeta Tierra, la necesaria para explicar las perturbaciones en las órbitas de Neptuno y Urano. Las piezas encajaban y el misterio estaba resuelto. Pero en astrofísica las cosas rara vez son así de sencillas.

Según se iban mejorando las capacidades de medición y cálculo se fue comprobando que Plutón no podía ser el responsable de las perturbaciones de la órbitas de los planetas exteriores. No solo eso, sino que resultó ser mucho más pequeño de lo pensado. De una masa similar a la Tierra, ahora sabemos que su masa es apenas un 1% de la terrestre.

Recordemos que a Plutón se le consideró un planeta porque se pensó que era el planeta que faltaba para explicar el movimiento orbital del resto de planetas del sistema solar. Pero no era así. De todas formas se le siguió considerando un planeta más por costumbre. Hasta que llegó un nuevo cuerpo en discordia …

Eris, la diosa de la discordia

Durante finales del siglo XX y principios del actual los avances en telescopios permitieron detectar muchos cuerpos más allá de la órbita de Neptuno, a los que se llamó transneptunianos. Plutón sería uno de ellos, y a pesar de su pequeño tamaño para ser un planeta, seguía siendo más grande que el resto de cuerpos de su región.

Pero en 2006 se descubrió un cuerpo de un tamaño casi idéntico al de Plutón. Y aquí empezaron las discusiones entre los astrónomos. ¿Consideramos que este cuerpo también es un planeta? A fin de cuentas, tiene un tamaño similar al de Plutón, por lo que si este lo es, el nuevo cuerpo también debería serlo. ¿O lo dejamos como un objeto no planetario? ¿Qué hacer? ¿Y si se llega a descubrir más cuerpos similares? ¿Acabamos con 20, 30 o 40 planetas?

A este cuerpo se le llamó Eris (o Éride), en honor a la diosa griega de la discordia. Y su descubrimiento llevó a la Unión Astronómica Internacional (UAI) a cambiar la definición de planeta. Esta nueva definición es la que provocó que Plutón pasara a considerarse un planeta enano y no un planeta de primera clase.

El planeta enano Eris desde el telescopio espacial Hubble
El planeta enano Eris desde el telescopio espacial Hubble

La definición actual de planeta

La UAI estableció las siguientes condiciones que un cuerpo estelar debía cumplir para ser considerado planeta:

Es un cuerpo que gira alrededor de una estrella
De momento, esto no deja fuera a Plutón.

Está en equilibrio hidrostático
Esto es una manera técnica de decir que tiene una forma esférica o cuasi-esférica estable. Plutón sigue siendo un planeta con esta definición.

No es capaz de causar reacciones de fusión termonuclear
Con esto quitamos la consideración de planeta a pequeñas estrellas que girasen alrededor de otras estrellas

Posee dominancia orbital
Y aquí viene la definición clave. Por dominancia orbital se entiende que el resto de cuerpos celestes que se encuentran en su órbita están bajo su influencia gravitoria. Este criterio es el que deja fuera a Plutón, ya que comparte órbita con otros cuerpos transneptunianos. Esta existencia de otros cuerpos en la misma órbita que no son satélites de Plutón es lo que le dejó sin su calificación de planeta.

A cuerpos como Plutón se les conoce como “planetas enanos”. Otro planeta enano bastante conocido es Ceres, el cuerpo de mayor tamaño del cinturón de asteroides. Al no tener dominancia orbital se le considera también planeta enano. (Como anécdota comentar que la serie del canal SyFy “The Expanse” transcurre en una colonia minera en Ceres)

A día de hoy se conocen otros planetas enanos, aparte de Plutón, Eris y Ceres. Como los astrónomos ya van algo cortos de nombres de la mitología grecolatina, se les llamó Makemake (un dios de los Rapanui) y Haumea (un dios hawaiano). Con estos serían 13 los cuerpos celestes que han sido clasificados bien como planeta bien como planeta enano.

De arriba a abajo y de derecha a izquierda: Ceres, Plutón, Eris y Makemake
De arriba a abajo y de derecha a izquierda: Ceres, Plutón, Eris y Makemake

¿Y que pasó con la órbita de Urano?

Es posible que te estés preguntando ¿y al final que pasó con la desviación en la órbita de Urano? La que llevó a Percival Lowell a buscar un nuevo planeta. Pues que resulta que tal desviación no existía. Cuando las sondas Voyager exploraron el sistema solar exterior pudieron medir en más detalle la masa de los gigantes gaseosos. Y con estos nuevos datos de masa, las órbitas cuadraron. No existe ningún planeta más, todo fue un error de cálculo. ¿O sí existe un último planeta?

Y es que resulta que muchos de cuerpos transneptunianos también tiene una órbita muy excéntrica, que no puede ser explicada de ninguna manera. Debido al tamaño que se le presupone a este planeta, se trataría de un planeta del tamaño adecuado. De momento se le conoce como Planeta Nueve, aunque su existencia sigue siendo una mera especulación. Especulación como las que llevaron al descubrimiento de Urano y Plutón.

Hipotética órbita del planeta 9
Hipotética órbita del planeta 9

La conclusión de toda esta historia es que los astrónomos no le quitaron la categoría de planeta a Plutón, sino que más bien pensaron que habían descubierto algo que en realidad no existía (la causa de la perturbación en Urano). Y al final, como siempre pasa en la exploración del sistema solar, la realidad es mucho más compleja de lo que vemos con nuestros primitivos instrumentos.

Todas las fotos han sido obtenidas de la Wikipedia y son de libre uso.

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