Los juegos del hambre: En llamas

Los juegos del hambre: En llamas es la segunda parte de la serie que adapta las novelas de Suzanne Collins. Tras el éxito de la primera parte, esta continuación tiene el doble de presupuesto y un director más experimentado.

Todo esto nos lleva a una película mucho más redonda. La trama es muy parecida a la primera. Volvemos a ver como se seleccionan a un grupo de personas para luchar a muerte entre ellas para diversión de los decadentes ciudadanos del capitolio. Volvemos a ver como entrenan y volvemos a ver la lucha a muerte en un entorno hostil controlado desde fuera.

Pero todo gana muchos enteros. Los personajes se definen mejor y se refuerzan sus personalidades. La carga dramática es mayor, al conocer en más profundidad la historia. Incluso da la sensación de que los actores trabajan mejor, ya sea por mayor comodidad o por estar tomándose más en serio su trabajo.

En Las escenas de acción se nota la mano de un director más experimentado. Se maneja mejor la tensión y la espectacularidad de las mismas. Ayuda a esta tensión que la historia se base en una lucha a muerte en la que solo puede quedar uno. Esto hace que no puedas anticipar el final con facilidad, pues al haber dos o tres personajes protagonistas siempre estás con la duda de si alguno morirá por el camino o si ocurrirá algo inesperado que fuerce otro desenlace.

En general, una buena película de acción y aventuras, con un trasfondo de ciencia ficción distópica que cada vez me resulta más atrayente.

Notable. Si te gustó la primera película, esta te gustará mucho más. Si no viste la primera parte, empieza por ahí, pues en esta segunda parte se dan muchas cosas por supuestas. Y si no te gustó la primera parte, no te molestes en ver esta. Por mucho que sea mejor que la que la antecede, la esencia es la misma.