T2: Trainspotting, 20 años después

20 años después del estreno de Trainspotting, su director y actores principales volvieron a la carga con una segunda parte en la que se nos cuenta como les ha ido la vida a los protagonistas de los original. Trainspotting fue una película de culto, que marcó época por su espíritu transgresor, su banda sonora, su manera de reflejar el mundo de las drogas y por como usaba los distintos recursos que ofrece el lenguaje cinematográfico a la hora de contar una historia.

Volvemos a encontrarnos con Renton, Spud, Sick Boy y Frank para ver que fue de sus vidas. La noticia del anuncio de la película fue algo hasta cierto punto esperado, puesto que la novela en la que se basaba la original ya tuvo una continuación. Después vimos el primer trailer que, para que engañarnos, tenía una puñetera buena pinta.

No esta mal. Pero tampoco está de puta madre.

Bueno, ¿y que tal T2? Pues en si no es mala película. El problema es que tampoco es una maravilla. En cierto modo es como cuando nos encontramos con ese amigo de la infancia con el que fuimos uña y carne, pero al que hace décadas que no vemos. Que al principio será todo un ¡Eh, que pasa, que tal todo! Mucho jiji jaja recordando el pasado. Pero después veremos que ya no es lo mismo, que el pasado ya pasó.

En cuanto a la historia tenemos a Renton volviendo a Escocia después de un divorcio para volver a reencontrarse con sus antiguos amigos. Spud le echa de menos, Sick Boy ya un poco menos y un Frank recién salido de la cárcel le quiere asesinar.

Y mientras que la primera era una película sobre como la droga afecta a la vida de unos jóvenes en la Escocia de finales del siglo XX, aquí la historia se centra demasiado en la figura de Frank y como quiere vengarse. El resto de personajes andan desdibujados y solo despierta un cierto interés la figura de Spud.

 

Todos envejecemos, dejamos de molar y se acabó.

La película mantiene algunos de los elementos que hicieron grande a Trainspotting. Una gran banda sonora, experimentación con las cámaras, vuelta a los escenarios anteriores. El problema es que la novedad se ha perdido, y todo nos deja la sensación de que está puesto de forma forzada para que digamos, ¡Eh, es Trainspotting! Pero sin la magia.

El mejor ejemplo es el discurso de Elige la vida. En la primera película era el arranque y servía de puta madre para meternos en el ambiente de la película. Aquí nos lo ponen a mitad y la sensación que deja de escena con calzador porque esto es Trainspotting y hay que meter un “Elige la vida” es enorme.

En la misma línea tenemos varios regresos a escenarios de la anterior película. Si hasta los personajes se quedan mirando como si el director nos quisiera decir ¿Eh, te acuerdas de todo lo que molaba esto?

Lo mismo pasa con la narrativa audivisual. En la película original se usaban imágenes muy poderosas con mucha intención. La escena del váter más asqueroso de toda escocia. El niño andando por la pared. O la escena de Renton hundiéndose en el suelo como si fuera un ataúd.

T2 también tiene virguerías de cámara. Pero también da la sensación de que están por que han de estar, porque esto es Trainspotting. No aportan demasiado a la narrativa. Solo salvaría el uso de cámara en una escena relacionada con Spud. Y que podemos ver en el trailer, por supuesto.

 

Si no fuera divertido no lo haríamos, ¿no?

Pero la mayor pega que le pongo a esta película es la falta casi absoluta de la voz en off. Esta fue una de las mayores señas de identidad de Trainspotting y funcionaba a la perfección porque no era un narrador externo, sino que era la voz del propio Renton guiándonos a través de la historia. Esto hacía que desde un primer momento conectáramos con el protagonista, que viéramos a Renton como una persona y no solo como a un yonki de mierda.

T2 carece casi por absoluto de esta voz en off. Esto provoca una pérdida de carisma bastante acentuada en el protagonista. Viendo la original realmente me importaban y me preocupaba por los personajes. En esta T2 casi me dan un poco igual. Bueno, no del todo. Al psicópata de Frank le odio y me paso media película deseando que desaparezca. Lo cual es un problema pues, como dije al principio, este personaje es el hilo conductor de buena parte de la trama.

 

Diane tenía razón. El mundo está cambiando.

En fin, resumiendo. Trainspotting 2 no es mala película. Se puede ver. Pero es una película más. Mientras que la primera se convirtió en una historia de culto, esta supongo que dentro de unos cuantos años estará medio olvidada.

Pasable

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