Como leer a Asimov: Una guía de lectura

¿Estás pensando en empezar a leer a Asimov? Isaac Asimov es uno de los escritores clásicos de ciencia ficción con una bibliografía más extensa. Enfrentarse a su obra puede ser abrumador. No solo por la cantidad de libros que publicó, sino porque muchos de ellos están relacionados entre sí. En esta guía de lectura vamos a ver las posibles opciones a la hora de enfrentarse a la lectura de sus dos sagas principales, la de robots y la de fundaciones.

Pero antes, un poco de recorrido histórico sobre como fueron escritas estas historias.

Leer a Asimov
Tribute, de farstar09

Fundación y robots, el inicio

Asimov escribió el primer relato de Fundación no como novela sino como una serie de publicaciones en la revista Astounding Stories of Super-Science. En esa época también escribió sus primeros relatos de robots. Estamos en los años 40 y 50 del siglo pasado.

Estas historias no tenían relación entre si. Las historias de robots se ambientaban en un futuro próximo, en la Tierra. Y las historias de Fundación se ambientaban en un futuro muy muy lejano, en los planetas Trantor y Terminus. En las historias de Fundación no había robots ni se mencionaba a la Tierra. En principio, eran historias con diferente ambientación.

Los relatos cortos de Fundación se recopilaron en una novela. Debido al éxito de esta se publicaron dos novelas más, Fundación e Imperio y Segunda Fundación.

Con las historias de robots pasó algo parecido. Tras las historias cortas, Asimov escribió dos novelas más, Las bóvedas de acero y El sol desnudo, basadas en las aventuras del detective Elijah Baley y su compañero robot R. Daneel Olivaw.

Y tras esto, Asimov dejó estas historias durante varias décadas.

Fundación y Robots, segunda parte

La serie de Fundación ganó el premio Hugo a la mejor serie de ciencia ficción publicada hasta el momento. Esto hizo que el editor de Asimov le insistiera mucho para publicar una continuación.

Tras mucha insistencia y una oferta económica bastante superior a lo que Asimov solía cobrar por novela, el escritor se puso manos a la obra y a principios de los 80 se publicarían nuevas obras.

Lo interesante es que Asimov no solo decidió continuar con la saga de Fundación, sino que unificó estas historias con las de robots. Lo cual implicaba solucionar los dos puntos que separaban ambas historias. La no presencia ni de robots ni del planeta Tierra en las historias de Fundación. ¿Qué ocurrió en estos años para que la humanidad olvidara su planeta de origen y a sus compañeros de metal?

Destacar también que los treinta años de diferencia entre el primer grupo de novelas y el segundo se nota. Las novelas escritas en los 80 son más largas y tienen un lenguaje más elaborado y unas descripciones más extensas. No solo influye la mayor experiencia de Asimov como escritor, sino que debemos tener en cuenta que en el inicio estas historias eran relatos destinados a ser publicados en una revista, mientras que las novelas posteriores ya eran novelas completas.

Sabiendo esto, ya podemos hablar del orden para leer estas historias. Tenemos dos opciones. Orden de publicación y orden cronológico.

Nave espacial inspirada en las novelas de Fundación.
301016 de Schism-Walker

Orden cronológico

El orden cronológico es el orden en el que va ocurriendo la historia. Este orden es el siguiente:

  1. Las bóvedas de acero
  2. El sol desnudo
  3. Los robots del amanecer
  4. Robots e Imperio
  5. Preludio a la Fundación
  6. Hacia la Fundación
  7. Fundación
  8. Fundación e Imperio
  9. Segunda Fundación
  10. Los límites de la Fundación
  11. Fundación y Tierra

Al leer a Asimov así seguiremos la historia en el orden en el que van ocurriendo los hechos. Empezamos en la Tierra y en los primeros planetas colonizados por humanos para después dar un gigantesco salto temporal al periodo de la Fundación

La mayor ventaja de este orden de lectura es la solidez argumental. Tenemos primero las historias de robots y después la historia de las fundaciones. Cada cosa en su sitio, sin saltos temporales.

Orden de publicación

La otra posibilidad para leer a Asimov se trata de leer los libros en el orden en el que fueron publicándose.

  1. Fundación (1951)
  2. Fundación e Imperio (1952)
  3. Segunda Fundación (1953)
  4. Las bóvedas de acero (1954)
  5. El sol desnudo (1957)
  6. Los límites de la Fundación (1982)
  7. Los robots del amanecer (1983)
  8. Robots e Imperio (1986)
  9. Fundación y Tierra (1986)
  10. Preludio a la Fundación (1988)
  11. Hacia la Fundación (1993)

La principal ventaja de leer a Asimov de esta manera es que pillaremos todas las referencias internas. Un ejemplo, en algunas de las novelas de robots de los años 80 se hace referencia a la psicohistoria, que es el «leiv-motiv» de las novelas de Fundación. Si aún no hemos leído estas novelas, no pillaremos la referencia.

Cubierta para la edición italiana de Fundación
Cubierta para la edición italiana de Fundación de Gabriel Björk Stiernström

¿Qué orden es el recomendado para leer a Asimov?

Desde mi punto de vista, el mejor orden de lectura es el cronológico. Resulta mucho más natural y sencillo de seguir al ir ocurriendo las cosas en el orden correcto.

Si leemos en el orden de publicación puede resultar confuso el estar dando saltos entre presente y pasado, o en recuperar a determinados personajes tras llevar varias novelas sin saber de ellos.

El problema de que no entendamos alguna referencia me parece menor. Estas referencias no son demasiado frecuentes y no entenderlas no nos va a afectar demasiado al disfrute de la trama.

Comentar que esta recomendación no es solo mía. El propio Asimov recomendó el orden cronológico de lectura en la introducción a la primera edición de «Preludio a la Fundación». Y la mayoría de aficionados están de acuerdo con él. El orden cronológico permite seguir la trama mucho mejor y hace que la lectura sea más satisfactoria.

Así ya sabes. Las novelas de Asimov deberías leerla en el orden cronológico y no en el orden de publicación.

¿Y la saga del Imperio Galáctico?

Además de las sagas de Fundación y Robots existe la llamada trilogía del Imperio. Esta consta de tres libros. En la arena estelar, Las corrientes del espacio y Un guijarro en el cielo.

No las he incluido porque empecé a leerla y me pareció que la calidad es bastante inferior al resto de obras de Asimov. Además, la historia difiere de los temas del resto de la saga. Por lo que no recomendaría su lectura.

En caso de que quieras hacerlo, estos libros van después de Robots e Imperio y antes de Preludio a la Fundación. También puedes leerlos al final.

¿Qué más libros leer de Asimov?

Si te gustan las novelas de robots y Fundación es posible que quieras leer  más libros del autor ruso. Como dije al principio, Asimov publicó muchos libros, aunque gran parte de ellos fueron ensayos.

En mi blog he reseñado algunos otros libros del escritor. El fin de la eternidad y Los propios dioses me parecen grandes obras. La primera de ella tiene un relación sutil con su gran saga, que te puede resultar interesante.

También tienes las recopilaciones de relatos cortos, como Visiones de Robots, o Yo, Robot. Yo aún los tengo pendientes, la verdad.

Sea como sea, espero que disfrutes al leer a Asimov. Él fue un escritor clásico dentro del género, pero creo que sus historias han envejecido bastante bien. Sus reflexiones sobre sociedades humanas siguen vigentes hoy en día.

Y es que al final Asimov no hablaba de galaxias, naves espaciales, robots o historiadores. Hablaba sobre la humanidad.


Marvel Guerra del Infinito: Guía de lectura

¿Ya has visto Vengadores: Guerra del Infinito? ¿Estás buscando los cómics originales para leer esta historia en su versión en viñetas? Si estás un poco perdido, aquí contaré como fue la publicación de los comics originales y como leerlos hoy.

Historia de publicación hasta Guerra del Infinito

La saga de ThanosLa historia de la Guerra del Infinito es la historia de Thanos. Así que antes de nada habría que ir al principio de todo.

Thanos fue creado por el guionista Jim Starlin y apareció por primera vez en la colección de Iron Man. Ya desde un primer momento se le presentó como a un enemigo imbatible y que buscaba determinados objetos de poder con lo que llevar a cabo sus planes. En los cómics Thanos es un enamorado de La Muerte. Y busca cometer asesinatos en masa para así obtener el amor de su señora. Esto es algo que se ha cambiado en el cine, buscándole una motivación más apropiada.

La primera saga importante de Thanos es aquella en la que consigue el cubo cósmico y que le enfrenta a los Vengadores y al Capitán Marvel. Ojo, capitán, no capitana. El personaje de las películas es distinto al de estas historias. Una sucesora del Capitán Marvel original. Este cubo cósmico es muy parecido al teseracto de la película de Vengadores, aunque ya vimos que al final el teseracto resultó ser una gema del infinito.

Tras esto Jim Starlin pasa a encargarse de los guiones de Adam Warlock, un personaje creado en la serie de los Cuatro Fantásticos y portador de una gema del infinito, la gema alma. En esta serie Jim Starlin nos cuenta la historia de La Iglesia Universal de la Verdad, en la que aparece Thanos de nuevo y en donde aparece Gamora por vez primera. Mas adelante se nos cuenta que Thanos anda buscando las gemas del infinito en su plan de genocidio universal. Hay que decir que en esta época las gemas del infinito reciben el nombre de gemas alma y son todas parecidas. El concepto de gemas del infinito llegaría después.

Aquí tenemos la segunda gran historia de Thanos. El titán loco trata de usar las gemas para arrasar el universo. Pero de nuevo es parado por los Vengadores, con la ayuda esta vez de Adam Warlock, Spiderman y la Cosa. En esta historia, Thanos acaba muriendo y no vuelve a aparecer en los comics durante más de una década.

Resurrección de Thanos y el Guantelete del Infinito

Jim Starlin dejaría Marvel durante una temporada, pero acabaría volviendo para encargarse de la serie de Estela Plateada (Silver Surfer). Aquí resucitaría a Thanos, devuelto a la vida por La Muerte con el encargo de asesinar a medio universo, para así equilibrarlo.

Ante la magnitud de la tarea, Thanos piensa de nuevo en las gemas alma. Pero esta vez descubre su auténtico poder. Descubre que son las Gemas del Infinito, y que si las reúne todas podría llegar a cumplir su objetivo con un simple chasquido de dedos.

Thanos fue apareciendo cada vez más en las historias de Estela Plateada. Alguien en la editorial vio que esta historia tenía muchísimo potencial y decidió que se publicará como evento especial. Así salieron los dos números especiales de Thanos Quest, en los que Thanos obtenía las Gemas del Infinito y accedía a la omnipotencia. Thanos seguiría saliendo en las historias de Estela Plateada, ya con el poder absoluto en sus manos.

Y todo esto desembocaría en la saga de seis números titulada como El Guantelete del Infinito, que empieza con Thanos cumpliendo el mandato de la Muerte de matar a la mitad del universo y la unión de todos los héroes de la tierra contra él. En el proceso Adam Warlock resucitaría, y sería parte fundamental de la lucha contra Thanos.

Continuaciones: Guerra, Cruzada y Abismo del Infinito

La guerra del infinitoDebido al éxito del Guantelete del Infinito se creó una colección protagonizada por Adam Warlock y un grupo de protectores de las gemas del infinito, conocidos como la guardia del infinito. Entre ellos están dos de los actuales miembros de Guardianes de la Galaxia, Gamora y Drax el destructor.

Después se publicaría la historia de La Guerra del Infinito, en el que otra amenaza intentaría conseguir la omnipotencia. Decir que aunque las películas tengan el mismo título de esta historia, no se basan en ella, sino en la anterior, en El Guantelete del Infinito. Pero bueno, se ve que Infinity War quedaba más resultón como título.

Un año después se publicaría La Cruzada del Infinito, que cerraría una trilogía de «temas del infinito». Aquí ya se empieza a notar el desgaste de estas historias de gemas y seres buscando el poder absoluto. Aún así se acabaría publicando «El Abismo del Infinito», muchos años después y con una historia bastante más sencilla y contenida, sin tanto follón de personajes.

Y para acabar, tenemos la historia «Infinito», publicada recientemente y en el que aparece la guardia negra de Thanos. Es de las pocas historias importantes de Thanos que no han sido guionizadas por Jim Starlin. Dentro de este grupo también podríamos incluir Thanos Rising, una precuela en la que se nos cuenta la historia de Thanos antes de convertirse en un genocida interplanetario.

 

¿Como leer Guerra del Infinito?

Aprovechando el tirón de la película, Panini Comics está reeditando todas estas historias en un formato bastante cómodo. Si queremos leer lo básico y nada más, debemos recordar que la historia original no es «La Guerra del Infinito», sino «El Guantele del Infinito». Esta historia ha sido recopilada en un único tomo:

El Guantelete del Infinito

Como ya he dicho, esta historia empieza con Thanos poseyendo el guantelete. Para saber como Thanos consiguió las gemas tendremos que leer los números de Silver Surfer donde aparece y los dos especiales de Thanos Quest. Ambos están recopilados en dos tomos de Panini Comics:

El renacimiento de Thanos

El Guantelete del Infinito: Prólogo

Con estos tres tomos tenemos completa la historia principal de Thanos y las gemas del infinito. ¿Nos hemos con ganas de más? Pues yo continuaría con las primeras historias de Thanos, en las que se enfrentaba por el Cubo Cósmico al Capitan Marvel y después a Adam Warlock. También las tenemos recopiladas en un único tomo:

Marvel Gold. La Saga de Thanos

¿Y aún más? Nos quedarían las historias posteriores. Las secuelas al Guantelete aún no han sido recopiladas por Panini en el momento en el que escribo esta guía. Así que habrá que esperar unos meses para echarles el diente. Y lo mismo pasa con Infinito y Thanos Rising

Espero que esta guía os haya ayudado a leer estas historias. Excelsior!

 

 

¿Por qué Plutón no es un planeta?

La sonda New Horizons salió de Cabo Cañaveral en el año 2006. Entre sus objetivos, realizar un sobrevuelo sobre Plutón, el último de los planetas del sistema solar que quedaba por ser estudiado desde cerca. Cuando la New Horizons llegó a su destino, en 2015, Plutón ya había dejado de considerarse un planeta.

Durante estos años, la Unión Astronómica Internacional cambió la definición de planeta, con lo que Plutón perdió esa consideración y pasó a calificarse como planeta enano. Los planetas del sistema solar pasaron de 9 a 8. Pero, ¿cuál es la razón de este cambio?¿Por qué Plutón no es un planeta?

Foto de Plutón desde la sonda New Horizons
Foto de Plutón desde la sonda New Horizons

Descubrimiento de Plutón.

Plutón fue descubierto gracias a los trabajos de varios astrónomos que buscaban resolver inconsistencias en las órbitas planetarias. El primer planeta en ser descubierto de esta manera fue Neptuno, que fue descubierto por Urbain Le Verrier. Le Verrier dedujo que debería existir un planeta más allá de Urano, puesto que la órbita de este planeta no encajaba del todo con la predicha por las leyes de Newton.

Y en efecto, ese planeta existía y se fue llamado Neptuno. El descubrimiento de este nuevo planeta pareció solucionar el problema de la órbita de Urano. Pero fue algo temporal. Observaciones más detalladas indicaban que la existencia de Neptuno no bastaba para explicar el problema con la órbita de Urano. A principios del siglo XX, Percival Lowell (el mismo que descubrió los canales de Marte) inició una búsqueda exhaustiva de la nueva pieza que faltaba en el puzzle. Murió antes de encontrarla, pero dejó numerosas fotos del cielo como resultado de sus trabajos.

Aquí entra en juego Clyde Tombaugh, un joven astrónomo del observatorio Lowell. Continuó el trabajo de su antecesor y usando una máquina de la época que le permitía comparar de forma más sencilla las fotos previas, acabó por descubrir un objeto que describía una órbita por la zona donde debía estar el planeta buscado. Se había descubierto Plutón (Al que se le puso este nombre y no el de otro dios mitológico por las iniciales de Percival Lowell: PL)

Clyde Tombaugh, descubridor de Plutón
Clyde Tombaugh, descubridor de Plutón

El problema del tamaño

Con el descubrimiento del planeta, todo parecía solucionado. Se le supuso una masa y tamaño similar a la de nuestro planeta Tierra, la necesaria para explicar las perturbaciones en las órbitas de Neptuno y Urano. Las piezas encajaban y el misterio estaba resuelto. Pero en astrofísica las cosas rara vez son así de sencillas.

Según se iban mejorando las capacidades de medición y cálculo se fue comprobando que Plutón no podía ser el responsable de las perturbaciones de la órbitas de los planetas exteriores. No solo eso, sino que resultó ser mucho más pequeño de lo pensado. De una masa similar a la Tierra, ahora sabemos que su masa es apenas un 1% de la terrestre.

Recordemos que a Plutón se le consideró un planeta porque se pensó que era el planeta que faltaba para explicar el movimiento orbital del resto de planetas del sistema solar. Pero no era así. De todas formas se le siguió considerando un planeta más por costumbre. Hasta que llegó un nuevo cuerpo en discordia …

Eris, la diosa de la discordia

Durante finales del siglo XX y principios del actual los avances en telescopios permitieron detectar muchos cuerpos más allá de la órbita de Neptuno, a los que se llamó transneptunianos. Plutón sería uno de ellos, y a pesar de su pequeño tamaño para ser un planeta, seguía siendo más grande que el resto de cuerpos de su región.

Pero en 2006 se descubrió un cuerpo de un tamaño casi idéntico al de Plutón. Y aquí empezaron las discusiones entre los astrónomos. ¿Consideramos que este cuerpo también es un planeta? A fin de cuentas, tiene un tamaño similar al de Plutón, por lo que si este lo es, el nuevo cuerpo también debería serlo. ¿O lo dejamos como un objeto no planetario? ¿Qué hacer? ¿Y si se llega a descubrir más cuerpos similares? ¿Acabamos con 20, 30 o 40 planetas?

A este cuerpo se le llamó Eris (o Éride), en honor a la diosa griega de la discordia. Y su descubrimiento llevó a la Unión Astronómica Internacional (UAI) a cambiar la definición de planeta. Esta nueva definición es la que provocó que Plutón pasara a considerarse un planeta enano y no un planeta de primera clase.

El planeta enano Eris desde el telescopio espacial Hubble
El planeta enano Eris desde el telescopio espacial Hubble

La definición actual de planeta

La UAI estableció las siguientes condiciones que un cuerpo estelar debía cumplir para ser considerado planeta:

Es un cuerpo que gira alrededor de una estrella
De momento, esto no deja fuera a Plutón.

Está en equilibrio hidrostático
Esto es una manera técnica de decir que tiene una forma esférica o cuasi-esférica estable. Plutón sigue siendo un planeta con esta definición.

No es capaz de causar reacciones de fusión termonuclear
Con esto quitamos la consideración de planeta a pequeñas estrellas que girasen alrededor de otras estrellas

Posee dominancia orbital
Y aquí viene la definición clave. Por dominancia orbital se entiende que el resto de cuerpos celestes que se encuentran en su órbita están bajo su influencia gravitoria. Este criterio es el que deja fuera a Plutón, ya que comparte órbita con otros cuerpos transneptunianos. Esta existencia de otros cuerpos en la misma órbita que no son satélites de Plutón es lo que le dejó sin su calificación de planeta.

A cuerpos como Plutón se les conoce como «planetas enanos». Otro planeta enano bastante conocido es Ceres, el cuerpo de mayor tamaño del cinturón de asteroides. Al no tener dominancia orbital se le considera también planeta enano. (Como anécdota comentar que la serie del canal SyFy «The Expanse» transcurre en una colonia minera en Ceres)

A día de hoy se conocen otros planetas enanos, aparte de Plutón, Eris y Ceres. Como los astrónomos ya van algo cortos de nombres de la mitología grecolatina, se les llamó Makemake (un dios de los Rapanui) y Haumea (un dios hawaiano). Con estos serían 13 los cuerpos celestes que han sido clasificados bien como planeta bien como planeta enano.

De arriba a abajo y de derecha a izquierda: Ceres, Plutón, Eris y Makemake
De arriba a abajo y de derecha a izquierda: Ceres, Plutón, Eris y Makemake

¿Y que pasó con la órbita de Urano?

Es posible que te estés preguntando ¿y al final que pasó con la desviación en la órbita de Urano? La que llevó a Percival Lowell a buscar un nuevo planeta. Pues que resulta que tal desviación no existía. Cuando las sondas Voyager exploraron el sistema solar exterior pudieron medir en más detalle la masa de los gigantes gaseosos. Y con estos nuevos datos de masa, las órbitas cuadraron. No existe ningún planeta más, todo fue un error de cálculo. ¿O sí existe un último planeta?

Y es que resulta que muchos de cuerpos transneptunianos también tiene una órbita muy excéntrica, que no puede ser explicada de ninguna manera. Debido al tamaño que se le presupone a este planeta, se trataría de un planeta del tamaño adecuado. De momento se le conoce como Planeta Nueve, aunque su existencia sigue siendo una mera especulación. Especulación como las que llevaron al descubrimiento de Urano y Plutón.

Hipotética órbita del planeta 9
Hipotética órbita del planeta 9

La conclusión de toda esta historia es que los astrónomos no le quitaron la categoría de planeta a Plutón, sino que más bien pensaron que habían descubierto algo que en realidad no existía (la causa de la perturbación en Urano). Y al final, como siempre pasa en la exploración del sistema solar, la realidad es mucho más compleja de lo que vemos con nuestros primitivos instrumentos.

Todas las fotos han sido obtenidas de la Wikipedia y son de libre uso.

El negro nazi y la esvástica

Una imagen histórica en el mundillo de Internet es la del negro nazi. Es muy habitual cada vez que aparece esta fotografía que alguien comente que la esvástica no es en origen un símbolo nazi, sino budista. Y aunque esto es cierto, realmente la camiseta que lleva el chico en la foto es 100% nazi. Suponiendo que no sea un montaje claro.

La esvástica es, en efecto, un símbolo hinduista que aparece por primera vez en los Vedas, libros sagrados hindú. De aquí pasa a otras religiones, como el budismo. En su origen es un símbolo de buena suerte que representa, entre otras cosas, el equilibrio, la quietud y la tranquilidad.

Aquí podemos ver, por ejemplo, un par de esvásticas, una sobre una estatua de un Buda, y otra en un templo:

 

Imagen de buda con una esvástica

Templo budista con una esvástica

 

Es tal el significado religioso de la esvástica, que podemos incluso llegar a encontrar mapas turísticos en los que se usa este símbolo para señalar la localización de templos.

Ahora llegamos al momento en que los nazis llegaron al poder. Los nazis se consideraban descendientes de la raza aria y, al considerar la esvástica como un símbolo originario de los arios, la toman como señal identificativa. En esta concepción nazi, el significado cambia para convertirse en un símbolo de superioridad racial.

En la siguiente foto podemos ver la esvástica nazi, tal como aparece en la insignia del NSDAP (el partido nazi):

 

Logo del partido NSDAP. Cruz gamada en las garras de un águila

 

¿Os habéis fijado en las diferencias entre la esvástica budista de antes y en la esvástica nazi? La primera es muy obvia. La esvástica nazi es oblicua, mientras que la budista es recta. La tranquilidad y equilibrio que trata de transmitir el símbolo budista estando apoyado sobre uno de los brazos se pierde en la simbología nazi.

La otra diferencia es más sutil. Si os fijáis en el brazo superior, la esvástica situada en el pecho de Buda o en el templo. apunta hacia la izquierda. Mientras que la situada en el logo del NSDAP apunta hacia la derecha. Aunque también se pueden encontrar esvásticas religiosas apuntando a la derecha, no es lo habitual, más bien al contrario.

Bien, pues ahora mirar otra vez la imagen del negro nazi. ¿Cómo es el símbolo que lleva? Exacto. Oblicuo y apuntando a la derecha. Como las esvásticas nazis.

Y por si aún os queda alguna duda sobre si la camiseta que lleva el chico es 100% nazi, un último detalle. Suponiendo, repito, que no sea un montaje. La esvástica que lleva ese chico está dentro de un círculo blanco que a su vez está sobre fondo rojo. ¿Y como era la bandera del Tercer Reich? (Clic para ver la imagen) Exacto. Una esvástica negra dentro de un círculo blanco sobre fondo rojo.

Así que, en definitiva, la camiseta que lleva este chico es, ni más ni menos, que la bandera del Tercer Reich.

Información complementaria
Los orígenes de la esvástica (BBC)

Fuente de las imágenes
Buda con esvástica por Rajue (Creative Commons)
Templo de Sensoji por Stunned (Creative Commons)

¿Hay alguién allí? Las veces que creímos recibir respuesta

Si sólo estamos nosotros, cuanto espacio desaprovechado
Carl Sagan

Desde que descubrimos la inmensidad del universo, una de las preguntas que empezó a hacerse la humanidad es ¿hay alguién allí? De momento, la respuesta parece ser un rotundo y desolador NO. Sin embargo, ha habido ocasiones en la historia de la humanidad en la que algunos creyeron que la respuesta era otra, y que realmente no estábamos solos.

Finales del siglo XIX: Los canales de Marte

Estamos en una época en la que nuestra capacidad para escudriñar el espacio era aún más escasa que la que tenemos en la actualidad y el conocimiento de nuestro propio sistema solar era mínimo. De nuestro vecino Marte conocíamos apenas dos cosas, que posee casquetes polares de hielo y que el resto del planeta es un inmenso desierto, en especial las zonas ecuatoriales.

En 1877 la órbita marciana colocaba al planeta en una posición perfecta para ser observado. Aprovechando estas circunstancias el italiano Giovanni Schiaparelli realizó un estudio detallado de la superficie marciana. En ella descubrió una serie de canales, que él consideró eran una especie de ríos por los que circulaba el agua desde los polos al resto del planeta, lo que permitiría la presencia de vida orgánica en el planeta.

Los canales de Marte

Schiaparelli era un científico reputado conocido por haber demostrado, entre otras cosas, que las llamadas «lluvias de estrellas», como las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo, corresponden al paso de cometas cerca de nuestra órbita. Así que sus estudios fueron tomados en consideración por muchos miembros de la comunidad científica.

Entre ellos se encontraba Percival Lowell, otro reputado astrónomo. Lowell fue más allá de los estudios de Schiaparelli y afirmó que los ríos marcianos no eran sino canales artificiales, creados por seres inteligentes para traer agua desde el polo a unas hipotéticas zonas de cultivo.

Lowell escribió tres libros defendiendo su teoría sobre los marcianos. En ellos describía a esta hipotética cultura marciana como una sociedad al borde de la extinción, que trataba de obtener agua desesperadamente para evitar la extinción. Estas historias fueron bien acogidas en la cultura popular e inspirarían libros como La Guerra de los Mundos, de H.G. Wells, en el que los marcianos nos atacan ferozmente.

Sin embargo la mayoría de la comunidad científica consideraba sus conclusiones exageraciones sin apenas base. Así, poco a poco, la mayoría de astrónomos fueron desechando las ideas de Lowell. Por suerte, Lowell supo ver su error y dejó sus hipótesis marcianas para centrarse en la búsqueda de un supuesto planeta que estaría situado más allá de la órbita de Neptuno. Aunque no lo encontró en vida, sus trabajos permitieron que el astrónomo norteamericano Clyde Tombaugh descubriera este planeta al que llamó Plutón, en honor a Percival Lowell (Las iniciales de Lowell, PL son las iniciales de Plutón)

1967: El faro de las estrellas

En 1967 en un observatorio astronómico en Cambridge, el profesor Antony Hewish y su alumna de graduado Jocelyn Bell, detectaron una extraña señal proveniente del espacio. La señal se diferenciaba de las tantas otras que se captan desde espacio por una importante peculiaridad, su extrema periodicidad. En concreto la señal se repetía de manera exacta en un periodo de 1.3373 segundos. Puedes escuchar el sonido aproximado en este vídeo:



Esta regularidad desconcertó a los científicos. ¿Qué podría crear una señal así? Entre las posibilidades se consideró como posibilidad que fuera una señal artificial, creada por algún tipo de seres inteligentes. Una especie de faro para guiar a unos posibles viajantes por el espacio. O tal vez algún sistema de comunicación, un grito de «Aquí estamos» audible a miles de años luz.

Aunque es cierto que esta autoría alienígena no se tomo excesivamente en serio, la señal fue bautizada LGM-1, siglas de Little Green Men, Hombrecillos verdes, una manera de llamar a los extraterrestres muy común en la cultura popular.

Como era de esperar, incluso por los propios científicos, la señal tenía un origen natural, aunque no menos interesante. Estaba causada por una estrella de neutrones, es decir, los restos de una estrella que, tras explotar como Super Nova, constituyen una nueva estrella, formada únicamente por neutrones agrupados en una estructura de una densidad extrema.

La señal periódica, llamada Pulsar, se crea debido a la radiación disparada por la estrella en su giro. El hecho de que dicha señal sea tan regular proviene de la estructura hiperdensa de la estrella de neutrones.

Antony Hewish recibió el Nobel de Física por este descubrimiento y su explicación

1977: Wow! ¡Los extraterrestres!

En 1970, bajo el auspicio de la NASA, se inició el programa para la búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) La idea de este programa es rastrear el universo, buscando señales de radio artificiales enviadas por algún tipo de seres inteligentes más allá de nuestro sistema solar.

El sistema funciona mediante una serie de radiotelescopios que escuchan las señales recibidas desde el espacio, buscando anomalías. Las señales reciben un código en función de su intensidad. Las de menor intensidad, reciben el código 1. Según aumenta el rango de intensidad, va aumentando el número: 2, 3, 4, etc. A partir del 9, se usan letras: A, B, C, etc. Normalmente el espacio se «lee» mediante telescopios fijos en superficie, por lo que, debido a la rotación de la tierra, cada región del espacio solo estaría siendo escuchada durante poco más de un minuto.

Radiotelescopios usados por el SETI

Antiguamente los ordenadores del SETI guardaban un registro en papel de dichas señales, que después eran revisadas a mano, buscando picos de intensidad. La mayoría de las señales son de nivel de intensidad entre 1 y 3 y de vez en cuando se reciben señales de rangos entre 6 y 9.

En 1977 se leyó lo siguiente: 6EQUJ5

Esta señal superaba ampliamente la intensidad de todas las recibidas hasta el momento. Y había algo mucho más interesante. La frecuencia de la señal estaba alrededor de los 1420Hz, coincidente con la frecuencia de emisión del hidrógeno.

Esto era muy interesante, pues la mayoría de los científicos de SETI consideraban que dicha frecuencia sería una de las frecuencias lógicas para usar en una señal del tipo «estamos aquí», al ser claramente reconocible. Por supuesto, antes de sacar ninguna conclusión, el descubridor de la señal, Jerry R. Ehman, examinó primero todas las posibilidades.

Lo primero fue descartar que fuese un fenómeno natural, como un planeta, asteroide o estrella. Los análisis de los mapas celestiales lo descartaban, al provenir de una región del espacio teóricamente vacía. Después se investigó las órbitas de los distintos satélites artificiales, pero nuevamente ninguno encajaba. De forma similar se descartó la posibilidad de que fuese una señal emitida por un avión, o una señal rebotada desde alguna antena en tierra. Hay que tener en cuenta que la frecuencia 1420 está restringida y no se permite para usos civiles.

Así que, una vez descartadas todas las explicaciones para un origen natural y para un origen artificial terrestre, se pensó en la posibilidad de que fuese una emisión de algún tipo de inteligencia extraterrestre. El problema es, de ser así, ¿por qué solo se recibió esta señal una vez? Ehman opina que, de ser de origen alienígena, la señal no sería un mensaje destinado a decir «estamos aquí», sino que tendría otra función.

El auténtico problema es que esta señal, ni ninguna parecida, fue vuelta a detectar. Con lo cual, a día de hoy, sigue inexplicada.

Fuentes (en inglés)
Caneles de Marte en Wikipedia
Percival Lowell en Wikipedia
The discovery of Pulsars en BBC
Wow! Signal – 30th Anniversary Report por Jerry R. Ehman

Imágenes
Mapa de los caneles de Marte, por Giovanni Schiaparelli, obtenida en Wikimedia (Dominio Público)
Is anyone out there? de Cuellar, CC Reconocimiento No Comercial en Flickr

Vectores víricos. Virus que curan

La medicina de principios del siglo XXI nos va a proporcionar muchas sorpresas. En estos momentos existen, en mi opinión, dos lineas de trabajo extremadamente interesantes, las células madre por un lado y la ingeniería genética por otro. Dentro de las aplicaciones de la ingeniería genética quisiera destacar una, por su futura utilidad y por lo llamativa de la misma. El uso de vectores víricos

¿Qué es un virus?

Virus del SIDA

Para entender que es un vector vírico, primero tenemos que entender que es un virus. Básicamente un virus es un organismo que es capaz de parasitar células de nuestro cuerpo, inyectando su propio código genético en las mismas. ¿Consecuencias? Pues que cuando las células infectadas empiecen con su proceso de reproducción celular crearán nuevos virus, en lugar de nuevas células.

Otra características que tienen los virus es que normalmente solo infectan a un tipo específico de células. Por ejemplo, el retrovirus del VIH ataca al sistema inmune mientras que el ébola infecta el sistema circulatorio.

Por tanto, tenemos un pequeño organismo capaz de afectar a determinadas células de forma selectiva, provocando que dichas células generen nuevos organismos, definidos por la información genética del virus atacante. Los científicos pensaron, ¿no existirá alguna manera de usar esto en nuestro propio beneficio?

Si. El uso de vectores víricos.

¿Qué es un vector vírico?

Veamos un ejemplo

Cojamos como ejemplo el cáncer. Existen algunos tipos de cánceres muy resistentes a los tratamientos tradicionales debido a que las células cancerígenas generan un tipo de proteína que las protege de las medicinas. Bien, ¿y si pudiéramos evitar la generación de dichas proteínas? Aquí entran en juego los vectores víricos.

La idea es la siguiente. Cogemos un virus, como el del VIH (sí, el que causa el SIDA). Mediante ingeniería genética le extraemos de su información genética la parte que es dañina para nosotros. Y ahora la sustituimos por la información genética necesaria para crear «contra-proteínas», capaces de inutilizar las proteínas que protegen a las células cancerígenas.

¿El resultado? El vector vírico entrará en nuestro cuerpo y proveerá a nuestras células de la información necesaria para acabar con las proteínas de defensa cancerígenas. Una vez eliminadas estas defensas, los tratamientos tradicionales tendrán vía libre para actuar.

Y esto, ¿no es peligroso?

En principio cuando te dicen que van a usar virus genéticamente alterados para curar, lo primero que te viene a la cabeza es ¿no será peor el remedio que la enfermedad? Si después te cuentan que el virus usado es generalmente el VIH, los temores crecen. Bien, mediante ingeniería genética se crean virus «seguros».

Eliminación del factor dañino: Lo primero, lógicamente, es quitar la parte negativa del virus. En nuestro caso, cogeríamos el VIH y le quitamos toda información genética que pudiese generar la enfermedad del SIDA.

Estabilización genética: Uno de los principales problemas con los virus es su alta mutabilidad. En nuestro caso, el peligro estaría en introducir un virus «benigno», que este mutase, y cambiase su código genético al de un virus nuevamente perjudicial o a algo peor. Por esto se añaden estabilizadores a los vectores víricos. Gracias a ellos se consiguen virus casi inmutables, anulando la variabilidad genética.

Para que hagáis una idea, en el caso de los vectores víricos basados en VIH se cambia el 70% del código genético original.

En resumen, una gran idea, que puede darnos muchas alegrías a medio plazo. De momento, la mayoría de las investigaciones están pendientes de ser probadas en humanos, pero seguro que tarde o temprano empiezan a usarse de manera generalizada

Fuentes

Wikipedia
Wired ( Vía menéame)

La enfermedad del SIDA y el virus VIH

SIDA. Esta enfermedad es considerada la mayor plaga de la actualidad y uno de los más grandes desafíos científicos a los que nos enfrentamos. Sobre esta enfermedad se oyen muchas cosas, incluso que no existe.

Parte del desconocimiento viene de la rápida evolución que ha tenido. Por comparar, la enfermedad de la gripe lleva con nosotros desde hace más de 2.400 años. Mientras que el SIDA fue detectado por primera vez en 1981. Y, a día de hoy, ¿qué es lo que sabemos?

¿Qué es?

Virus del sida
El SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) es la enfermedad causada por el retrovirus VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). Es importante hacer la diferencia, porque una persona puede ser portadora del virus pero no enfermar de SIDA, si recibe la medicación adecuada.

El VIH, es un organismo que para reproducirse necesita infectar otras células. Una vez infectadas, usa los mecanismos de reproducción de dichas células para sacar copias de si mismo. En el proceso, las células infectadas son destruidas.

El principal problema con el VIH es que en poco tiempo es capaz de integrar su información genética en nuestro ADN. De aquí radica la dificultad para eliminarlo.

El VIH ataca a los linfocitos-T, pertenecientes a nuestro sistema defensivo. Al avanzar la infección nuestro sistema defensivo se viene abajo y queda deprimido, es decir, inutilizado. Es entonces, al estar sin defensas, cuando se dice que tenemos el SIDA.

Técnicamente, el SIDA no mata. Lo hacen las llamadas enfermedades oportunistas. Al estar sin ningún tipo de defensas, las infecciones que un cuerpo sano sería capaz de rechazar son mortales en el caso de una persona con SIDA.

Esta es una de las causas por la cual al principio existió tanta confusión respecto al SIDA. Los enfermos mostraban una mezcla de síntomas de varias enfermedades. Esto despistaba a los médicos. Finalmente se comprobó que los enfermos tenían todos el sistema defensivo deprimido hasta que en 1984 se aisló el virus VIH, confirmándose la naturaleza vírica de la enfermedad.

Por cierto, existen una serie de personas, poquísimas, que por alguna mutación, aunque se infecten de VIH no desarrollan la enfermedad. Estas personas son claves para buscar una cura, pues de averiguarse la razón de su inmunidad y de poder reproducirla en otras personas, estaríamos mucho más cerca de un cura.

¿Cómo se contagia? ¿Se puede evitar?

Por suerte, es relativamente sencillo evitar el contagio de VIH. Al menos mas sencillo respecto a otros virus. ¿Os imagináis que el VIH fuese tan contagioso como el virus de la gripe?

Veamos las fuentes de infección:

  • Sexual: La más conocida. Puede ser evitada mediante el uso de preservativos en las relaciones sexuales
  • Parental: Una madre infectada contagia el VIH a su hijo. Actualmente existen tratamientos que evitan el contagio.
  • Sangre: A través de jeringuillas u otros instrumentos que puedan haber estado en contacto con sangre. A día de hoy tanto en hospitales como en negocios de piercings o similares se usan herramientas de un solo uso. En hospitales se realizan controles de sangre.

Como triste anécdota, indicar que el gran escritor y divulgador Isaac Asimov murió de SIDA tras infectarse con el VIH en una operación de corazón.

Evolución de infecciones parentales
Evolución del número de contagios por vía parental en EE.UU.

Importante. Destacar una cosa: Un beso o un abrazo a una persona infectada no contagia el SIDA. Y un apretón de manos mucho menos.

Actualmente, la mayoría de contagios se producen en el tercer mundo, donde no hay ni conocimiento por parte de la población, ni medios para evitarlo.

En el primer mundo se está produciendo un gran crecimiento de infecciones en mujeres jóvenes heterosexuales. Según los expertos, es como si se hubiese perdido el miedo a la enfermedad, haciendo que se descuide el uso de precauciones.

¿Cómo se combate?

Mediante el uso de antiretrovirales. Estas medicinas son capaces de bloquear la reproducción del VIH. ¿Cómo lo hacen? Poniendo obstáculos en el ciclo de vida del virus.

El VIH para reproducirse realiza varios pasos: Fijación a la célula, penetración, transcripción del ARN, etc. Cada antiretroviral bloquea uno de los pasos. Se usan tratamientos combinados para bloquear la mayor cantidad de pasos posibles. A este tipo de tratamiento se les conoce como TARGA: Terapia Anti Retroviral de Gran Actividad.

¿Por qué bloquear todos los pasos? ¿No sería suficiente con bloquear un solo paso? En teoría sí. El problema es que el virus muta muy fácilmente. Supongo que sabréis que las vacunas de la gripe no valen de un año para otro. Pues con el VIH pasa algo similar. Nuevas mutaciones del virus hacen inútiles los medicamentos.

Debido a ello se usan múltiples medicamentos. Si el VIH muta y se hace inmune a uno de los retrovirales, el resto lo seguirán bloqueando, al menos durante un tiempo. Tarde o temprano el tratamiento debe ser totalmente modificado, para adaptarlo a las mutaciones del virus.

Mientras una persona reciba el tratamiento no desarrollará el SIDA, aunque siga teniendo el VIH en sangre. Podrá llevar incluso una vida relativamente normal.

Por cierto, el precio de la terapia TARGA ronda los 500 Euros mensuales. En España lo paga el estado, así como en otros paises con sanidad pública.

Evolucion de la mortandad por sida
Evolución de la mortalidad por SIDA y de la aparición de la enfermedad en EE.UU. En 1993 se empieza a usar la terapia TARGA

¿Y no tiene cura?

A lo mejor estáis pensando lo siguiente. Bueno, si se puede evitar que se reproduzca, ¿no acabarán por morir todos los virus? Eso sería lo lógico. De hecho, una persona bajo tratamiento puede llegar a una situación en la que no se les detecten virus en sangre. Aparentemente, habrá quedada limpia.

Pero solo aparentemente. El virus tiene la capacidad de quedar en estado latente, oculto y dormido en sitios donde no pueden ser detectados. Estos sitios se les conoce como reservorios VIH. Por ejemplo, se esconden en los tejidos linfáticos y cerebrales.

Si a los pacientes aparentemente sanos se les suprime el tratamiento, el VIH sale de su escondite y, en pocos días, el paciente desarrollará la enfermedad.

El problema es que, a día de hoy, podemos evitar que se reproduzca, pero no destruirlo, debido a la facilidad que tiene para integrarse en nuestro ADN. De hay que se una enfermedad crónica, pero sin cura.

¿Hay novedades?

VIH imagen renderizada

Si, cada pocos días se avanza un poco más. De las últimas noticias que he escuchado, las más interesantes son las siguientes:

El hombre que se curó del sida por un trasplante de médula
La primera noticia habla de una persona, portadora de VIH, que recibió un trasplante de médula espinal de una persona inmune y, gracias a ello, se curó. El problema, es el enorme precio de la operación, 250.000 dólares, que la operación es extremadamente peligrosa y, sobre todo, que la mutación necesaria para que el donante pueda curar la enfermedad es rarisima, lo que limita enormemente el número de donantes.

Sin embargo, se ve como una posibilidad para curar el VIH mientras terapias genéticas

La molécula que bloquea la reproducción
En este caso se trata de una medicina que bloquea el proceso de multiplicación del virus, pero interactuando con nuestro propio cuerpo, no con el virus. Esta medicina, tendría el mismo efecto que los antiretrovirales, pero no estaría afectada por la mutabilidad del virus.

Mediante ella se podrían simplificar los tratamientos actuales, aunque no curaría la enfermedad.

La vacuna española
Es una vacuna contra el SIDA que se está investigando actualmente en España. Lo que haría esta vacuna es fortalecer las defensas de nuestro cuerpo frente al VIH, permitiendo defenderse del mismo sin necesidad de un tratamiento TARGA. No evitaría la infección, ni mataría al virus, pero si evitaría desarrollar la enfermedad.

Pues yo he oído que el VIH no existe. Y que es un negocio

A veces se dice: “No se ha desarrollado una vacuna o una cura porque no sale rentable a las farmacéuticas” Aquí se obvian dos cosas.

Primero, que la investigación científica es muy compleja y no por poner mucho dinero sobre la mesa vas a encontrar una cura. De hecho, respecto al VIH se ha avanzado enormemente en pocos años.

Segundo, que entidades públicas también investigan buscando una cura. Y a estas entidades si que les vendría bien encontrar una cura pues, para los estados, estas enfermedades no son un negocio.

También axisten personas que dicen que el VIH no existe y que el SIDA lo causan los antiretrovirales. Bueno, pues una simple prueba:

Que cojan muestras de VIH y se la inyecten. Si el VIH no existe, no debería pasar nada. Una vez hecho esto, que no tomen ningún tipo de medicación. Si los antiretrovirales causan la enfermedad, mejor ignorarlos. Si es cierta su teoría de que el VIH no causa el SIDA sino que lo provocan los antiretrovirales, no debería pasarles nada. ¿A que no se atreven?

Estadísticas de incidencia del SIDA
Incidencia del SIDA por países. Destacar el sur de África, con más del 15% de la población infectada

Indice y referencias

La idea para este artículo me vino tras oír una interesante charla sobre el SIDA en el podcast de Solo 24 Horas. Con lo cual, si os gusta este artículo, recomiendo escucharlo

Las gráficas están sacadas de: Medscape: HAART and Prevention of HIV Transmission

Las novedades sobre el SIDA son todas «vía menéame»:
Se necesitan voluntarios para un ensayo de una vacuna contra el sida española
El curioso caso del hombre que venció al VIH
Diseñan la molécula que bloquea la multiplicación del virus del sida

La velocidad de la luz: ¿Una constante insuperable?

E=mc2. La fórmula más conocida de la historia de la ciencia. Está ecuación tiene una constante muy especial que es c, la velocidad de la luz. ¿Por qué es especial? Pues por dos razones.

La primera razón es que su valor máximo es constante. La segunda es que nada puede superar la velocidad de la luz, al menos en teoría. En este artículo vamos a hablar de la velocidad de la luz y de por qué no se puede superar. En un artículo posterior hablaremos de algunos trucos que nos ofrece la ciencia ficción para tratar de superar la velocidad de la luz

Pero empecemos con la velocidad de la luz.

Nota: Hablando con propiedad c es la velocidad máxima alcanzable por cualquier partícula. Se le suele llamar velocidad de la luz, pero realmente sería la velocidad máxima universal

Velocidades relativas

El movimiento depende del punto de referencia

Para comprobar que tiene de especial la velocidad de la luz, veamos primero como funciona la velocidad. Imaginemos que estamos en el arcén de una autopista y medimos la velocidad de un coche desde nuestra posición. Supongamos que medimos 100 Km/h.

Ahora, un compañero nuestro conduce una moto a 80 Km/h, en el mismo sentido que el coche, y mide la velocidad relativa del mismo. Desde su punto de referencia, medirá 20 Km/h. Si la moto fuera a 80 Km/h, pero en sentido contrario, mediría una velocidad relativa de 180 Km/h

Es decir, las velocidades, al ser medidas desde sistemas de referencia en movimiento, se suman o se restan. Por cierto, esta es la explicación física por la que un choque frontal conduciendo es tan peligroso. Ahora bien ¿Pasa lo mismo con la velocidad de la luz?

Es decir, si yo me muevo a una velocidad de 0.9*c y mido la velocidad un rayo de luz que venga contra mí, ¿obtendré una velocidad de 1.9*c ? Es decir, ¿la velocidad de la luz es relativa en función del punto de referencia? Cualquier físico anterior a Einstein habría dicho que sí.

El Eter y el experimento de Michelson y Morley

Un avión perturba el aire

En el siglo XIX se consideraba que la luz, como cualquier otra onda, necesitaba de algún medio para transportase. Por tanto, suponían que el universo debía estar ocupado por una sustancia llamada «éter», de densidad extremadamente baja, a través de la cual se movía la luz.

Por lógica, si el éter ocupaba el universo, la Tierra estaría rodeada de éter. La Tierra se mueve y ¿qué pasa cuando un sólido se mueve a través de un fluido? Pues que el fluido se altera. Es como una barca moviéndose a través del agua, o un avión atravesando el cielo. El fluido se modifica.

Pues bien, en función de estas alteraciones, Michelson y Morley pensaron que podrían medir el éter. La idea es lanzar dos rayos de luz por direcciones distintas y medir el tiempo que tardan en llegar. En teoría, al recorrer cada rayo la misma longitud pero atravesando distintas «olas» en el éter, cada rayo de luz debería llegar a velocidades distintas, en función de las alteraciones del éter.

Sin resultados. La luz no se inmutaba por el éter. No había manera de encontrar este éter y la luz parecía moverse siempre a la misma velocidad. Esto era algo bastante extraño y que no podía ser explicado por ningún ley física conocida en el momento. Todos pensaron que el experimento estaba haciéndose mal.

Pero algunos dijeron, ¿y si el experimento está saliendo bien, el éter no existe y la velocidad de la luz es invariable? Uno de los primeros en decir que tal vez había que revisar las teorías y no el experimento fue Ernst Mach, en cuyo honor se llama la unidad de velocidad para aviones supersónicos.

Fuente: Experimento de Michelson y Morley

La luz como constante

Una nave viajando a velocidades próximas a la luz

Un par de años después Maxwell confirmó que la velocidad de la luz es una constante. Y finalmente Einstein, en su teoría de la relatividad, confirmó que la velocidad era constante en cualquier sistema de referencia. Y que el eter no existía. De hecho, una de las bases de la teoría de la relatividad es explicar el movimiento de la luz. Veamoslo a continuación.

Imaginemos dos naves espaciales viajando la una contra la otra, a una velocidad de 0.9*c . Ambos miden la velocidad de un rayo de luz. Según la física clásica, la velocidad de luz medida desde ambas naves, debería ser 1.9*c Pues bien, da igual que estemos en un sistema de referencia en movimiento. Mediremos c.

Porque la velocidad de la luz es una constante universal, independientemente del punto de referencia.

Pero hay otra cuestión. ¿Y si las naves midieran la velocidad de su opuesta? Según la física clásica, deberían medir una velocidad de 1.8*c. Pues tampoco, Einstein demostró que las naves medirían una velocidad de 0.99*c , pero no c.

Porque la velocidad de la luz no puede ser superada, independientemente del punto de referencia.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Velocidad_de_la_luz#Velocidad_constante_para_todos_los_marcos_de_referencia
(aquí podrás ver la ecuación de Einstein usada para calcular velocidades relativas en movimientos próximos a la luz)

No se puede ir más rápido que la velocidad de la luz

Einstein nos dijo, y demostró, que nada puede superar la velocidad de la luz. ¿Por qué? En principio tenemos dos inconvenientes que nos impiden superar esta velocidad. El primero es el problema de la masa, el segundo es el principio de causalidad.

El principal problema proviene de las nuevas relaciones matemáticas que Einstein descubrió entre masa, velocidad, aceleración, energía y demás atributos físicos. El problema, básicamente, consiste en que al acelerar un objeto, su masa crece. Según nos vamos acercando a una velocidad próxima a la luz, la masa empieza a ser cada vez mayor.

En teoría, al llegar a la velocidad de la luz, la masa habrá crecido hasta el infinito. Y para poder acelerar un objeto de masa infinita necesitariamos energía infinita, lo cual es imposible de obtener. De hecho, tanto los conceptos de masa y velocidad infinitas no tienen sentido físico.

Por esto, lás únicas partículas que pueden alcanzar la velocidad c son los fotones, que tienen masa cero. Algunos teóricos han definido la partícula llamada taquión que sería una partícula hipotética de masa imáginaria. Pero nadie ha podido probar que los taquiones existan, ni se les ha ocurrido forma alguna de recrear uno en un laboratorio. De hecho, nadie sabría explicar físicamente el concepto de «masa imaginaria».

Un cono de luz, dividiendo el espacio tiempo en futuro y pasado
El segundo problema es el principio de causalidad, un poco más complejo de entender. Entre las nuevas formas de ver el espacio tiempo introducidas por la relatividad de Einstein se encuentran los llamados conos de luz. Según esta representación, los fenomenos que podemos percibir están definidos por dos conos, uno hacia el futuro y otro hacia el pasado. Estos conos engloban los eventos que pueden ser percibidos, o podrán ser percibidos en el futuro, partiendo de la base de que la información se transmite a la velocidad de la luz. (Ver el diagrama)

Este principio de causalidad es, actualmente, una característica intrínseca del universo, en el cual todo fenómeno físico tiene una causa y un mismo fenómeno físico no puede ser causa de su propia causa. Superar la velocidad de la luz implicaría que podríamos romper la causalidad y ser causa de nuestra causa. Dicho de otra forma, al superar la velocidad de la luz se rompería la causalidad, creándose bucles de tiempo. Por cierto, por si se os está pasando por la cabeza, esta es la razón por la cual se dice que una de las posibles maneras de viajar en el tiempo sería superando la velocidad de la luz.

Llegados a este punto, puedes que os estéis preguntando, ¿de verdad no se puede superar la velocidad de la luz? Pues yo leí en el periódico que unos físicos lo habían conseguido. Y también lo dijeron en la tele.

Como era de esperar, nos encontramos ante una mala interpretación de «ir más rápido que la luz». Veamoslo ahora mismo

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Fotón
http://es.wikipedia.org/wiki/Taquión
http://es.wikipedia.org/wiki/Cono_de_luz

Errores comunes sobre la velocidad de la luz

Experimento con LASER

Lo primero de todo, una definición física. Las ondas electromágneticas tienen muchas características asociadas. Amplitud, frecuencia, fase, velocidad de grupo, etc. Pues bien, por ir más rápido que la luz se entiende transmitir algo, información o materia, de un punto a otro a una velocidad superior a la luz. La clave es esa: ¿se ha logrado transmitir materia o información a velocidades superiores a la luz? No. Entonces, ¿qué es lo que se ha hecho?

Superar la velocidad de fase. La velocidad de fase es la velocidad a la cual la fase de una onda se propaga, es decir, la velocidad a la que se mueven sus ciclos internos (Ver diagrama). El supuesto experimento que se publicitó como «velocidad más rápida que la luz», lo único que había conseguido, es que las variaciones de la fase se propagasen más rápido que c. Pero la onda en sí no había superado a c.

El otro experimento que también ha sido malinterpretado como «ir más rápido que la luz» corresponde a la superación de la velocidad de grupo. Es prácticamento lo mismo que la velocidad de fase, pero esta vez hablamos de la variación de la amplitud (Ver diagrama. El punto rojo es la velocidad de fase y los puntos verdes la de grupo) . Nuevamente el experimento había conseguido que, dentro de la onda, la variación de amplitud se propagase a velocidad superior a la de la luz, pero la onda en sí tampoco había superado a c

Parece que hagamos lo que hagamos, no se puede superar a c. Sin embargo, esto es un impedimento para los escritores de Ciencia Ficción, que necesitan de viajes espaciales a velocidades hiperlumínicas. Pero esto es tema para un próximo artículo. (Que puedes leer en: Viajando más rápido que la luz)

Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A1s_r%C3%A1pido_que_la_luz#Aparentemente_m.C3.A1s_r.C3.A1pido_que_la_luz
Nota: Todas las imágenes han sido obtenidas de wikicommons

El método científico. Visión general

¿En que se basa la ciencia? ¿Cómo llegan los científicos a descubrir las leyes de la naturaleza, a desarrollar teorías que expliquen el funcionamiento del universo y a dar forma matemática a las normas que rigen la existencia? Y lo más importante, ¿por qué hemos de aceptar lo que nos dicen? Mucha gente no se cree, por ejemplo, cuando los científicos afirman: «El universo tiene 15000 millones de años». ¿De dónde han sacado ese dato?

Eso es lo que vamos a averiguar hoy. ¿Cómo desarrollan los científicos sus teorías?

La filosofía deductiva

Aristóteles usando el razonamiento deductivo

En la antigüedad, se usaba el razonamiento deductivo o filosófico. Esto es, las ideas científicas, o filosóficas, se basaban casi únicamente en razonamientos. Las leyes y reglas de la naturaleza se descubrían mediante el pensamiento humano. Un ejemplo, ¿de donde viene la vida?

Sabemos que los animales de gran tamaño nacen a partir de otros miembros de la misma clase animal. Esto se observa fácilmente. Pero, ¿y los insectos, larvas, peces, etc? Los antiguos griegos, por ejemplo, sabían, como es obvio, que los mamíferos y muchos otros animales copulaban, que los reptiles y aves ponían huevos. Pero, ¿y los pequeños insectos? ¿Y las larvas?

Aristóteles dedujo que los insectos surgían de la humedad, al reaccionar esta con una fuerza a la que llamó entelequia. De la unión entre la entelequia y la humedad, surgen los insectos y, en definitiva la vida.

De la misma forma, Aristóteles, al ver que el Sol sale por el este y se oculta por el oeste, dedujo que este astro giraba alrededor de la Tierra, al igual que el resto de planetas. De hecho, para él la tierra era el centro del universo (Y, como ya hemos visto, de la fuerza gravitaria )

¿Cómo llegó Aristóteles a estas conclusiones? Razonando e imaginando las razones. En esta época, la única manera de desbaratar una idea científica como esta era razonando tú otra mejor. Pero todo estaba en la mente del científico – filósofo.

¿No os convence este método? ¿No os resulta creíble? Bien, pues al filósofo inglés Francis Bacon tampoco.

Fuentes:
La generación espontanea de Aristóteles
Razonamiento deductivo

El método científico

Francis Bacon

Francis Bacón, aunque admiraba a Aristóteles como pensador, no estaba muy de acuerdo con el método aristotélico. Hay que decir que en la época de Bacon, el S. XVI, la filosofía de Aristóteles era prácticamente la base de la ciencia. Francis, no obstante, pensó en que tenía que haber otra forma mejor de hacer deducciones y, por tanto, abandonó sus estudios científicos.

Para el inglés la base de toda idea científica debían ser el empirismo y el razonamiento inductivo. Es decir, todo razonamiento debe ser rechazado en un principio y solo será aceptado cuando haya sido demostrado mediante la observación y la experiencia. Y los razonamientos no han de basarse tanto en la deducción pura, sino que han de ser inducido a través de lo que observemos

Básicamente el método aristotélico era:
1. Observar
2. Razonar

Bacon propuso:
1. Observar
2. Construir una hipótesis
3. Comprobarla experimentalmente
4. Si en algún momento falla, hay que buscar una nueva hipótesis

Veamos en detalle cada uno de los pasos

Fuentes:
Francis Bacon
Aplicación del método científico

Observar y construir las hipótesis

El incensario que inspiro a Galilei

¿Qué es lo que lleva a un científico a investigar algo? La observación de que existe «algo». Por ejemplo, actualmente existen muchos científicos tratando de averiguar la influencia de la contaminación en el cambio climático. Sin embargo nadie investiga la influencia de la contaminación en la órbita lunar. Del primer fenómeno existen observaciones, de lo segundo no.

¿Dónde observan los científicos los motivos de estudio? Pues puede ser de varias formas:

Estadísticas: Por ejemplo, a lo largo del siglo XX se observó que los casos de cáncer de pulmón aumentaban muchísimo entre fumadores. La existencia de esta correlación llevó a los científicos a tratar de comprobar si el tabaco provocaba cáncer de pulmón y, en caso afirmativo, a averiguar cual era la causa.

A partir de conocimientos previos: Supongo que sabréis que en Suiza se está haciendo un experimento con el objetivo de encontrar el Bosón de Higgs Esta partícula jamás ha sido observada, pero las ecuaciones del modelo de partículas, que se han desarrollados gracias a estudiar otras partículas que si han sido observadas, nos dicen que debe estar ahí. A partir de un conocimiento previo, inducimos la existencia de una nueva partícula

Observación simple: ¿Os acordáis de como se entretenía Galileo Galilei en misa? Pasaba las horas viendo como los incensarios se movían de un lado a otro. Se fijó en que el movimiento no era al azar, sino que seguía algún tipo de esquema. Lo mismo pasaba al hacer caer cuerpos desde distintas alturas o por planos inclinados. Existía un patrón obvio en dichos movimientos.

Galileo, observó. Y después hizo mediciones, desarrolló ecuaciones y a partir de estas ecuaciones pudo predecir el comportamiento de las cosas que observaba. Como veis es un círculo. Se observa, se inducen fórmulas y modelos matemáticos y con estos modelos se predicen el resultado de nuevas observaciones. Así funciona el método científico.

Por cierto, destacar que científicos como Hawkings o Einstein consideran al genio de la Toscana como el padre de la ciencia moderna. Bacón puso el método, pero Galilei puso las herramientas, las matemáticas y los aparatos de medición.

A partir de las observaciones construimos las hipótesis. Una hipótesis es un modelo que explica las observaciones realizadas. Pero no basta con esto para que se acepte una hipótesis. Tenemos que dar un paso más. Necesitamos comprobaciones.

Fuentes:
Razonamiento Inductivo
Estadísticas sobre el cáncer de pulmón
Método científico de Galilei

Realizar comprobaciones

Urbain Le Verrier

Para que una hipótesis se convierta en una teoría científica aceptada, se necesita demostrar empíricamente que es correcta. Esto se hace experimentalmente. La hipótesis debe ser capaz de predecir el resultado de experimentos. En el caso de Galilei una vez desarrollada las ecuaciones del movimiento, solo tuvo que ponerlas a prueba. Mediante sus ecuaciones pudo calcular el tiempo que iban a tardar determinados objetos. Después simplemente tuvo que hacer mediciones para comprobar que sus ecuaciones eran correctas.

Otros casos eran más complicados. ¿Cómo comprobar la mecánica celestial de Newton?

Cuando Newton desarrolló sus ecuaciones, se comprobó que el movimiento de los planetas encajaba a la perfección con lo que Newton había predicho. Todos aceptaron las ecuaciones de Newton como correctas. Pero años después se descubriría un nuevo planeta, llamado Urano. Y se comprobó que había un problema con las ecuaciones de Newton. El movimiento de Urano no coincidía con lo que las ecuaciones predecían. ¿Estaba Newton equivocado?

Le Verrier pensaba que no. Este astrónomo francés opinaba que si Urano se comportaba de manera extraña, es porque debía estar afectado por el campo gravitatorio de un planeta aún desconocido. Y dedico años a recoger información, realizar comprobaciones y calcular nuevas ecuaciones. Finalmente creyó dar con la clave. Si sus cálculos y las ecuaciones de Newton eran correctas, tenía que haber un planeta más aparte de Urano.

Mandó sus cálculos a los observatorios. Les indicó donde debían mirar. Y efectivamente, allí estaba. Un planeta más, Neptuno. Gracias a las ecuaciones de Newton, un matemático fue capaz de encontrar un nuevo planeta, simplemente mediante el uso de fórmulas matemáticas.

Esto fue un gran espaldarazo a la mecánica celestial. Pero a veces, las más perfectas teorías se vienen totalmente abajo. Pues en ciencia cualquier teoría puede ser refutada.

Fuentes:
Le Verrier

Refutando una teoría

El planeta mercurio

Como he dicho, cualquier teoría se mantiene en pie, hasta que encontremos un fenómeno para el cual nuestra teoría no sea capaz de encontrar una explicación o predicción correcta. En este caso, hay que reformular la teoría para ajustarla al experimento que falla. Y si no somos capaces, es el momento de tirar la teoría a la basura y empezar de nuevo.

Sigamos con Newton y Le Verrier. La teoría del primero y las cuentas del segundo habían corregido el problema con Urano y habían descubierto a Neptuno. Pero teníamos otro problema más en el sistema solar. Mercurio también tenía una órbita extraña. Tampoco se ajustaba totalmente a las leyes de Newton.

Le Verrier rehízo los cálculos y predijo la existencia de otro planeta más. Situado entre el Sol y Mercurio, el planeta Vulcano. Pero el planeta no estaba. Leverrier volvió a calcular la posición de Vulcano, pero nada. Los telescopios no encontraban el escurridizo planeta. Y durante medio siglo nadie encontró a Vulcano ni fue capaz de encontrar que fallaba en los cálculos.

Finalmente, en 1915 alguien encontró la solución. No había un planeta entre el Sol y Mercurio. El problema estaba en las propias ecuaciones. Las leyes de Newton estaban equivocadas. Y ¿cómo se demuestra que unas leyes científicas se equivocan? Tan sencillo y a la vez tan complicado como el hecho de presentar una nueva teoría que sea capaz de cubrir todos las observaciones que cubría la antigua teoría a la vez que resuelve los problemas que esta no era capaz de resolver.

Y así fue como Einstein tiró por tierra las teorías de Newton, presentando en su lugar la mecánica relativista. Una nueva teoría más avanzada sustituía a la antigua teoría equivocada.

Nota: Decir que a pesar de lo erróneo de la teoría de Newton es lo suficiente precisa para dar resultados satisfactorios en la mayoría de los casos. Por ejemplo, para los vuelos a la Luna, las ecuaciones de Newton son más que suficientes.

Fuentes:
Sobre Le Verrier y los planetas (Lectura especialmente recomendada)

Conclusiones

Y así trabajan los científicos. Primero hacen unas observaciones. Después, a partir de estas observaciones extraen un modelo. Seguidamente ponen dicho modelo a prueba mediante experimentos controlables, cuyos resultados deben ser predichos a la perfección por el modelo desarrollado. Y la teoría se mantendrá como aceptada hasta que se descubra algún caso que no sea capaz de explicar. Entonces tendremos que desarrollar una teoría mejor.

Pero eso no es todo. En un artículo posterior os contaré algunos detalles más sobre el método científico.

El Gran Colisionador de Hadrones y el modelo estándar

Large Hadron Collidor: Rastreadores de Silicio
Aviso: Este artículo trata de manera aproximada un tema bastante complejo y es posible que tenga errores, aunque creo que en general es correcto. Léase con precaución y en caso de duda, consulte a su físico de cabecera

Dentro  de un par de meses entrará en funcionamiento el Gran Colisionador de Hadrones, posiblemente uno de los experimentos científicos más importantes de los últimos años. Su objetivo: Encontrar el bosón de Higgs. Una de las últimas partículas que queda para completar el modelo estándar de partículas.

Básicamente, el GCH ( LCH por sus siglas en inglés) es un tunel circular de 27km de circunferencia  por el cual se lanzarán, a velocidades próximas a la luz, partículas subatomicas con el objetivo de que choquen entre ellas para analizar los resultados. Todo esto a unas temperaturas de -271 C , s. En teoría, de este experimento se podrá detectar, por primera vez el bosón de Higgs.

Pero ¿Qué es el Bosón de Higs? ¿Por qué es tan importante? Vamos a verlo

El fin de la física clásica

Primera obsevación de un Neutrino

A principios del siglo XX surgieron dos nuevas y revolucionarias teorías físicas. Una es la física cuántica. La otra la teoría relativista. Sería muy largo de explicar aquí en que consisten, tal vez en otro momento, pero lo importante es que estas dos teorías cambiaron el modo de entender la física y obligaron a los físicos a redefinir todo lo que sabían. ¿Os acordaís de los descubrimientos gravitatorios de Newton? Pues, aunque la física de Newton sigue siendo válida para la mayoría de los casos, falla estrepitosamente cuando nos movemos por magnitudes cuánticas (cosas muy chicas) o relativistas (cosas muy grandes)

Pero el problema grave es que existen fenómenos físicos en los cuales se producen a la vez fenómenos cuánticos y relativistas. Y estas teorías no se llevan muy bien a la hora de tratar de juntarlas. Por eso es por lo que los físicos están tratando de encontrar una teoría unificada o teoría del todo

¿Y que tenemos hasta ahora?

El modelo estándar o ¿cómo funciona universo?

Un átomo de Helio

Básicamente todo se reduce a tres factores: Partículas de materia (o fermiones), Partículas de fuerza (o bosones) y el Bosón de Higs (o bosón masivo)

Por cierto, antes de seguir, indicar que esto es un modelo matemático. Es decir, esta teoría se ha formado a base de hacer experimentos, deducir ecuaciones a partir de ellos y volver a hacer más experimentos que confirmen las ecuaciones.

Aunque en principio el modelo estándar permite interpretar y predecir muchos fenómenos naturales, no quiere decir que la naturaleza sea exactamente así. Aunque tampoco debería ser muy distinta.

Bueno, como iba diciendo tenemos primero las párticulas básicas que forman la materia. ¿Os acordais de que en el colegio os contaron que la materia estaba formada por átomos y que los átomos estaban formados por protones, neutrones y electrones? Pues bien eso no es todo. Estas partículas están a su vez formadas por otro tipo de partículas aún mas pequeñas. Los fermiones, o partículas fundamentales

Los fermiones, los ladrillos del universo

Tres quarks unidos para formar un Neutron

Resulta que neutrones y protones están formados por 6 tipos distintos de partículas, llamadas Quarks. Estos quarks se diferencian entre ellos por la carga eléctrica, el spin, el color y el sabor (lo de color y sabor son dos características a los que los físicos decidieron llamar así. Son colores y sabores «cuánticos», no macróscopicos). Decir que de los 6 tipos, cuatro de estos quarks (llamados encanto, extraño, cima y fondo) son de muy corta vida y la mayoría de los que existían de forma natural se desintegraron en el Big Bang. Pero los otros dos tipos (arriba y abajo) siguen con nosotros, formando protones y neutrones

Ya sabemos de que están formados los protones y los neutrones. De quarks. Pero ¿Y los electrones? Pues los electrones son simplemente un tipo más de los 6 existentes de Leptones, el otro tipo de partículas fundamentales. El electrón es el más conocido pero hay más, llamadas tau, muon y los tres neutrinos, que son las partículas opuestas a estos tres primeros. Estos leptones se liberan cuando se producen determinadas reacciones atómicas. Y, aparte, nuestro querido y conocido electrón, que normalmente está felizmente dando vueltas alrededor del nucleo atómico (formado por Quarks cohesionados, como hemos visto)

En resumen, por si alguien se ha perdido. La materia está formada por fermiones. Estos se dividen en quarks, que forman los núcleos atómicos y en leptones, el resto de partículas existentes

Las 4 fuerzas, el pegamento del universo

Representación de un campo magnético

Pero aparte de estas partículas, tenemos las cuatro fuezas, o interacciones, fundamentales. Estas fuerzas hacen que los fermiones puedan afectarse los unos a los otros y son las siguientes:

La gravedad: Es una fuerza de atracción. Atrae partículas con masa y, a pesar de que es a la que más estamos acostumbrados, es la más débil. Eso sí, tiene un rango de alcance infinito
El electromagnetismo: Es una fuerza que puede ser tanto de atracción como de repulsión, según la carga eléctrica de las partículas. Es de alcance ilimitado y es la base de la luz solar, las ondas de radio, los móviles, la electricidad y tantas otras cosas. También mantiene unidos a los átomos en estructuras moleculares.

Las otras dos fuerzas no nos suenan tanto, pues solo actuan a nivel atómico. Son:

Nuclear fuerte: Permite que los quarks, según su carga y su color, es unan para formar protones y neutrones
Nuclear débil: Provoca cambios de sabor en los fermiones (tanto en los quarks como en los leptones). Básicamente se manifiesta en un fenómeno físico conocido como desintegraciones Beta (transformaciones de átomos de un isotopo a otro, por ejemplo la transformación del carbono normal en carbono-14, que se usa para dataciones arqueológicas)

Pero, ¿como actúan estas fuerzas?

Los mediadores: Bosones

Otra imagen del LHC

Existen una serie de partículas, llamadas bosones, que ejercen de transmisoras de las fuerzas anteriores. Es decir, podríamos decir, por ejemplo, que cuando se produce una interacción nuclear entre dos quarks, es porque estos bosones viajan de un quark a otro, permitiendo la transmisión de la interacción nuclear.

En total tenemos tres tipos bosones, un tipo por cada interacción, sumando un total de 11 bosones (el fotón, que median en el electromágnetismo, los bosones intermedios, que median en la interacción debil y los 8 gluones que se encargan de la interacción fuerte)

¿Y que pasa con la masa?

Este es el gran problema del modelo de partículas, que no acaba de explicar exactamente que pasa con la masa y con la interacción gravitatoria. Tampoco se sabe porque algunos bosones no tienen masa (como el fotón) y otros sí. Es decir, sabemos que la masa existe, pues provoca la interacción gravitatoria y, además, es facilmente medible, pero no sabemos explicar de donde surge. Y aquí es donde entra en juego un bosón muy especial, que no provoca interacción, sino que sería el soporte de la masa. De momento no se ha encontrado, solo existe como hipótesis matemática: El bosón de Higgs

El Bosón de Higgs

Simulación de la detección del Bosón de Higgs

Descubrirlo nos permitirá ajustar muchísimo el modelo de partículas. El Bosón de Higgs debería explicar como el resto de partículas adquieren masa y nos ayudaría a explicar como esta masa se reparte en el universo (campo de Higgs). Si descubrimos de donde viene la masa, el siguiente paso sería explicar como funciona la interacción gravitatoria y encontrar el bosón correspondiente (gravitón)

Si no lo descubrimos, bueno, pues habrá que seguir buscando, o reelaborar el modelo estándar

Y esto es lo que espera descubrir el LHC.

Anexo. En la prensa se han publicado noticias sobre que el LHC podría generar un agujero negro que destruiría la tierra. Todo esto son exageraciones sin fundamento, pero si estás preocupados por la destrucción del planeta, te recomiendo que leas este artículo: Alarmismo frente al LHC