Dredge es un juego de pesca con elementos de terror lovecraftiano que se convirtió en uno de los juegos indies más populares de 2023.
En el juego seremos un pescador que tendrá que ir explorando una serie de archipiélagos mientras va pescando y completando las misiones que los habitantes de las islas nos irán ofreciendo. El juego es bastante sencillo. Un ciclo de salir a pescar, obtener dinero y recursos con el que poder mejorar el barco, para así tener más capacidad de pesca, llegar a nuevas zonas y desbloquear aparejos que nos permitirán pescar nuevas especies. Con los que obtener más dinero y recursos, para poder mejorar aún más el barco. Y bueno, ya sabéis como funcionan estas cosas.
La mecánica de pesca es bastante sencilla. Tenemos unos indicadores en movimiento y tendremos que pulsar una tecla cuando el indicador esté en la zona adecuada. Hay variantes, pero en esencia es siempre lo mismo, pulsar la tecla en el momento correcto, solo cambia la visualización. Y no es demasiado complicado. Incluso podemos activar un «modo accesible» si nos cuesta acertar.
El terror en Dredge
Este juego se hizo conocido por introducir elementos de terror lovecraftiano en un juego de pesca. Y aquí me gustaría aclarar algo. Dredge no me parece un juego de terror. La mayoría de elementos de terror solo aparecen si salimos a pescar de noche, pero esto no es algo a lo que el juego nos vaya a obligar a hacer, salvo de forma puntual.
Es cierto que según avance el juego las situaciones se van a complicar un poco más, y de vez en cuando aparecerán algunas criaturas que atacarán nuestro barco, sin defensa posible. Pero de nuevo, estas situaciones son escasas. En general, el mayor riesgo y terror que tendremos será el de estrellarnos con los arrecifes.

En cuanto a los elementos lovecraftianos, están presentes, pero son escasos. Este tratamiento me gusta, siempre he preferido que la presencia de lo sobrenatural en este tipo de historias sea sutil y no se abuse de la misma (Como ya comenté en: True Detective y la Llamada de Cthulhu)
Creo necesario comentarlo porque he visto muchas categorizaciones de este juego como juego de terror. Y no creo que lo sea. Es un juego de pesca con elementos de terror. Pero el terror no es la base de su jugabilidad. Quiero indicarlo para no decepcionar a nadie que venga buscando otra cosa. O al revés, para que alguien deje de probarlo por el temor a que el juego le vaya a producir angustia o ansiedad.
Aún así, el miedo afecta a cada persona de una forma distinta. Si tienes una aprensión especial a la noche y al mar, es posible que el juego te vaya a producir incomodidad. Pero en general, no creo que sea un juego que vaya a agobiarnos o hacernos pasar un mal rato.
Una jugabilidad muy suave
Hace tiempo probé otro juego de «pesca lovecraftiana». El Sunless Sea. Pero no me entró, me pareció complejo y difícil para el novato. Agresivo, incluso. Quizás fuera cosa mía y quizás debería darle otra oportunidad, pero el caso es que el juego pudo conmigo.
Hay juegos hoy en día que parecen recrearse en su dificultad. En ser inaccesibles, hostiles incluso con el jugador. Por ejemplo, Darkest Dungeon. Dredge no es un juego de este estilo. Al contrario, me ha parecido que te lleva de la mano y te guía por el camino. No solo en su curva de dificultad o en su diseño de misiones. También la propia interfaz del juego, que me parece diseñada de forma casi perfecta para ser amigable con el jugador.
Este es otro punto que me ha gustado de Dredge. Soy un jugador ocasional, no dedico demasiado tiempo a los videojuegos. Por lo que suelo descartar juegos cuando veo que me van a exigir demasiado por mi parte para disfrutarlos. Y por ello he apreciado esta suavidad a todos los aspectos de Dredge
Durante la mayor parte del tiempo, Dredge me ha resultado una experiencia relajante. Es raro, pues se anuncia como un «juego de pesca de terror». Pero así ha sido en mi caso.
Opinión final
Dredge me ha parecido un juego bastante chulo, que dentro de su simplicidad hace bien todo lo que se propone y resulta una experiencia bastante entretenida. Además, dura justo lo que tiene que durar, sin alargarse de forma innecesaria. Tiene elementos puntuales de horror cósmico que le añaden una capa de atmósfera que le hace destacar aún más. Y su dificultad está bastante bien ajustada, presentando un desafío interesante, pero sin llegar a resultar frustrante.
Bastante recomendable.









