Opinión: El pintor de batallas

Portada del Pintor de Batallas
El pintor de batallas

El Pintor de Batallas, de don Arturo Pérez Reverte, escritor con alma de corsario y corresponsal de guerra durante dos décadas, relata las conversaciones sobre la Guerra entre un antiguo fotógrafo y un veterano del conflicto en la antigua Yugoslavia. El fotógrafo, ya retirado, vive en un torreón ruinoso, con la única compañía de los recuerdos de una mujer. Toda su dedicación es la creación de un gran mural sobre la Guerra, con g mayestática, en el que trata de encontrar la oculta simetría, las líneas maestras, los puntos de fuga y la siniestra lógica de la Guerra, algo que nunca pudo conseguir en sus años como fotógrafo. Y mientras lo hace, recibirá la visita de Ivo Markovic, ex soldado yugoslavo qué, salido de una antigua fotografía del pintor de batallas , viene a cobrarse una deuda pendiente.

Libro corto pero denso, está más cercano a un libro de ensayo sobre las guerras que a uno novela. La trama es muy simple, pero no es más que una excusa para entrelazar los diálogos entre los dos hombres, con los momentos en que el pintor de batallas recuerda a Olvido, su antigua amante y compañera de profesión.

Los diálogos son todos de carácter muy filosófico, reflexionando continuamente la guerra y la naturaleza humana, y la relación entre ambas. ¿Hasta que punto los hombres enloquecen en las guerras y hasta que punto nos comportamos en las mismas como realmente somos?

Avisar también que el libro puede resultar desagradable a algunas personas, pues Reverte no tiene el menor inconveniente en hablar sobre torturas, violaciones, asesinatos en masa y mutilaciones con total frialdad y naturalidad. Eso sí, sin entrar en detalles escabrosos que no aportarían nada.

Un libro interesante, crudo, recomendable a quien considere la lectura algo más que un simple entretenimiento.

Primeras página de El pintor de batallas

2 comentarios en “Opinión: El pintor de batallas”

  1. Totalmente de acuerdo con lo que dices. Y añadiría otra cosa: no se parece en nada (o casi) a los demás libros de Pérez-Reverte. Si alguien se compra este libro pensando en los Alatristes verdes las ha segao. Es un libro complicado, denso y descarnado. Te revuelve algo por dentro, y ahí está su mérito: no sólo entretiene, te hace sentir cosas.

    Saludos!

  2. Si. Alatriste es un divertimento de Reverte. Aquí se nota que está hablando de cosas que realmente tenía dentro de él, carcamiéndole.

    Me encanta el título de tu blog, por cierto 😛

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