El país de los cátaros, parte 1: Carcassone

Viaje altamente recomendable, a 3 horas de Barcelona.

Este puente S,R y E han recibido una serie de visitas y a ellas han estado dedicadas. Yo he aprovechado para ir a visitar Francia, al país de los cátaros. Posiblemente a muchos no os suenen de nada quienes son estos famosos cátaros. Básicamente son uno de los temas recurrente de la Rosa de los Vientos, mi programa de radio favorito. Y en uno de los programas el insigne Carlos Canales recomendó encarecidamente la visita de Carcassone. Y allí me fui.

Carcassona es una ciudad en mitad de la Occitanía francesa, en tierras de cátaros, templarios y misterios. Se caracteriza por la Cité de Carcassonne, una fortaleza medieval en un monte en las afueras de la ciudad. Eso era precisamente lo que quería ver. Decir también que es patrimonio de la humanidad por parte de la Unesco.

Llegué de noche. Por cierto una diferencia notable entre Francia y Cataluña es que en Francia las carreteras están bien señalizadas. No me perdí en ningún momento. Y al llegar vi la Cité iluminada.

Solo una palabra. Impresionante. Es ese tipo de cosas que crees que solo existen en las películas. Una barrio medieval rodeado de un doble sistema de murallas, con sus respectivos torreones, puentes levadizos, fosos, fortalezas y demás. Me pasé toda la noche explorándolo. Ojo, no estoy hablando de ruinas, estoy hablando de una fortaleza totalmente en pie.

Después de dos horas dando vueltas por ahí, sufriendo desvarios en los que me consideraba a mi mismo un guerrero templario protegiendo el Santo Grial (tengo que escuchar menos la rosa), me fui a dormir. Por cierto, dormí en el coche, pasando de pagar 100 ? por una noche de hotel.

Al dia siguiente volví a la Cité y la exploré de nuevo, sus iglesias, catedrales y tiendas de recuerdos. Hice fotos, de las cuales he puesto las mejores en flirk. Después mi lado friki de ex-jugador de Warhammer me llevó a visitar un museo de maquetas, miniaturas y dioramas medievales. Mientras visitaba la tienda de recuerdos del museo, empecé a pensar que hacer el resto del dia. Era Domingo por la mañana, y me quedaba todo el dia por delante. Entonces lo ví

Un libro, con la figura de un demonio en la portada. Y un título Le enigma du Rennes le Chateau. Y de nuevo, mis años de escuchar la Rosa de Los vientos salío a la luz.

Próxima parada, Rennes le Chateau