En recuerdo a mis excompañeros

Hace cosa de dos años y medio yo era un joven pipiolo inexperto en el duro mundo laboral. Hice una entrevista de trabajo para una empresa que llamaremos ExplotaTEL, por ponerle algún nombre. ExplotaTEL es una empresa con varios certificados de calidad Aenor, lo cual deja en muy mal lugar a Aenor.

Desde un primer momento me avisaron que iba a cobrar poco, pero que el ambiente de trabajo era bueno. Te pagamos calidad de vida, me dijeron.

Al principio yo era considerado un chico raro en la oficina. Yo soy una persona que, aunque soy mas o menos extrovertido una vez conozco a la gente, me cuesta romper el hielo. Con lo que llegaba, me sentaba y casi no hablaba con la gente. Además me sentaba en la posición del loto, debido a que yo hago yoga y esta posición me resulta cómoda. Pero claro, imagínate que el nuevo de la oficina se sienta descalzo en la posición del loto. La etiqueta de friki no ahí quien te la quite.

El caso es que poquito a poco me fui integrando con mis compañeros de desayuno. Me tocó en suerte un pedazo de grupo para el desayuno. Si seguís leyendo esto, sabed que echo mucho de menos esos desayunos en el bar de la esquina, comentando las siempre geniales noticias del QUE.

Pero necesitaba un toque definitivo. Al parecer había dudas sobre mi persona. Sobre si era buena gente o un friki raro. Y llegó la copita de navidad.

Como os he dicho me considero buena gente, pero una vez que tengo confianza. Y esa parte es la que más me cuesta. Por fortuna para todos, la bendición de Baco es perfecta en estos casos. Si señores, es duro pero es cierto. Como repetidamente me dijeron en la oficina, empecé a caer bien cuando me vieron bajos los efectos del fruto de la vid.

Obviamente no todo lo bueno dura. Me cayó el infame FIDEA. Fidea es uno de esos proyectos que todo sufrido informático teme. Mucho por hacer y poco tiempo para hacerlo. Horas y horas extras por un triste sobresueldo. Perder tu vida para enriquecer la cuenta corriente de tus jefes. Días, semanas, meses, saliendo a las diez de la noche, cuando no más tarde. Una pesadilla.

Pero si algo tenía esta empresa es que la mayoría de los trabajadores eran gente de puta madre. Y en Fidea pasé a entrar en un grupo de trabajo formado por otros tios geniales. Más valiosos que cualquier sobresueldo. Y además gracias al Fidea, pasé a formar del llamado grupo del Taki.

El Taki es un bar situado cerca de la oficina, donde todos los viernes muchos de nosotros íbamos a tomar unas libaciones para olvidar las penas de la semana. Vino, cerveza, tapas, la penúltima, las hamburguesas, la tapa de queso y los cubatas del final. Era un sitio en el que sabías que entrabas el viernes a las 3, pero no sabías a que hora ibas a salir. Momento impagables en este lugar.

Y los meses fueron pasando. Nuevos y terribles proyectos. La segunda pesadilla, de la que me libré, el terrible SAWA, maldito sea su nombre. El día en que llegué una hora tarde apestando a alcohol y fui recibido con aplausos en el Taki. Los picos y las palas. La noticias del 20minutos. Los distintos medios de saltarse la censura impuesta en el uso de internet. El viernes de feria, después de haber salido por la noche.

Las tardes en Bestiario. Las partidas de billar en un bar cuyo nombre no recuerdo. La llegada de los Pokemons. El café de las ocho menos cuarto. Las discusiones sobre la segunda guerra mundial. Los días en la playa. Y muchas cosas mas.

Caballeros, nos vemos dentro de dos semanas.

4 comentarios en “En recuerdo a mis excompañeros”

  1. Vuelvo, a casa vuelvo, por navidad.

    Estaré dos semanas, pero teniendo en cuenta que tengo que ir a Extremadura, que el 22 tengo cena con la gente de mi antiguo curro, que el 23 tengo otra cena, no sé cuando voy a poder quedar con vosotros.

    Es que todavía no sé si voy a estar en Sevilla la primera semana de Enero (seguramente) o la última de Diciembre.

    Ya os avisaré

  2. Hola! casualmente he caido en esta pagina y he disfrutado mucho con lo que escribes ;), te animo a que sigas, hoy en dia valoro enormemente las cosas que me hacen disfrutar sin buscar o tener tantas pretensiones sobre todo lo que nos rodea.
    Feliz año nuevo! y recuperate!

  3. Muchas gracias, me alegro que te haya gustado mi página, aunque la tengo un poquito abandonada ultimamente

    ¡Feliz año!

Los comentarios están cerrados.