Los mossos nos persiguen. La fiesta clandestina

Después de la noche anterior, cortada en seco por la guardia urbana, esta noche teníamos por intención una cena tranquilita y estar fuera de casa antes de las 10. Así que llegue a casa de estas pendejas, que habían estado haciendo turismo por la tarde y saqué las dos botellas de Cacique 500 que había comprado para celebrar mi cumpleaños.

Cenamos y nos tomamos un cubatilla y nos fuimos a la plaza del Sol, a seguir bebiendo allí. Problema, nada más empezar, un grupo de Mossos aparcaron allí y estuvieron casi hora y media vigilando. Por fortuna ya somos amigos de los pakis y estos nos avisaban de cuando podíamos y cuando no podíamos beber. Tened en cuenta que a esta gente les estamos pagando la educación de sus hijos, con lo cual que menos que nos ayuden a evitar encontronazos policiales no deseados.

Tras esto, nuestro querido Jaume, el único autóctono del grupo, nos llevó a un supuesto garito donde pinchaba un amigo suyo. Digo supuesto , porque en realidad no era sino un restaurante italiano que por esta noche se había reconvertido en discoteca clandestina. Pero era barato (12 Euros con dos copas) y como tampoco conocemos más sitios, pues allí fuimos.

Como era de esperar acabamos hasta las tantas. De hecho, nos hicimos amigos de los tres tíos de la barra (un argentino, un siciliano y un italiano, ya veis que peligro). Estuvimos hablando con ellos, nos invitaron a chupitos, a pa amb tomaquet y demás. Maravilloso. Por cierto, si vais a Barcelona y buscais una pizzeria: Gran vía 618. No se como estarán las pizzas, pero que menos que hacerles publicidad después de lo bien que nos trataron

A la vuelta me encontré otra vez con los mossos. Parados en mitad de la carretera, en un control de alcoholemia. Yo me puse un poco nervioso por que me había tomado unos cinco cubatas y como diera positivo se me podía caer el pelo, pues aquí soy totalmente coche dependiente. Por fortuna, parece que el destino me ayudó, pues el mosso se me quedó mirando me dijo, ¿has bebido verdad?, a lo que yo no pude que decir que no, pero todo acabó con un simple, anda vete, ponte el cinturón y no bebas más. Salvado por unas décimas.

Y eso es todo. Esta noche seguramente hago una cenita en plan calidad y no alcoholica y ya se irán.
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