Stuttgart: Primer día

Llegué a Stuttgart el jueves, tras sobrevolar los impresionantes Alpes. Mi amigo allí no sabía si había quedado conmigo en el aeropuerto o en la parada de metro. Básicamente, me envió un correo electrónico informándome de donde quedar conmigo. El tenía un examen y no sabía si iba a poder recogerme. Yo leí el correo medio resacoso la noche antes de salir, con lo que no le respondí. Por suerte, al final nos pusimos subsconcientemente de acuerdo y los dos en el aeropuerto tan felices.

Nuestro destino era una residencia de estudiantes en las afueras de la ciudad, pero nos equivocamos de salida, con lo que acabamos en el centro de Stuttgart, lo que me supuso mi primera toma de contacto con la ciudad y una de las primeras tomas de contacto diurno de la misma para mi amigo, que al parecer solo la conocía de noche.

Tras dejar las cosas en casa, comer y preparar la cama supletoria, fuimos a la ciudad a comprar las entradas para la Lange Nacht der Museen, de la que ya os hablaré. Aprovechamos para hacer un reconocimiento de los bares adonde iríamos seguramente esa misma noche o mañana a mas tardar. Así que traté de memorizar el recorrido en la mente, por si acaso.

Tras unos cuantos bares, acabamos en el Oblomov. El Oblomov es un sitio singular, con nichos en las paredes para que dos personas se coloquen allí a beber, muros con forma de queso gruyere y un techo lleno de semiesferas de color rojo de distintos tamaño. Todo muy surrealista. De precio bien, recomendable si vais de visita. Por cierto, no cierra hasta las 8 o 9 de la mañana.

Después del Oblomov, volviendo al metros, nos reunimos con otros dos erasmus y nos fuimos al Calwereck, una típica taberna alemana donde sirven cantidades grotescas de comida y destilan su propia cerveza, que sirven en jarras dignas del mismísimo Valhalla. No comimos allí, pero parece un sitio bastante recomendable.

Finalmente volvimos a la universidad, pero antes de dormir, nos pasamos por el bar de la uni, conocido vulgarmente por el antro. Este bar se caracteriza entre otras cosas porque su camarero tiene los ojos maquillados al más puro estilo Jack Sparrow, con un pañuelo para el pelo a juego y por ser el sitio de reunión de los erasmus españoles en el campus. Allí jugamos a los dardos, mientras un grupo de alemanes jugaban a una especie de juego de bebida con cartas.

Y así transcurrió el primer día.

Enlaces

El calwereck

3 comentarios en “Stuttgart: Primer día”

  1. Me apunto lo del Calwer Eck!! Por mis muertos que voy. Con lo que me gustan a mi esas tabernas de jarras de cerveza inmensas y comida alemana… El sábado estuve en una parecida en Bonn, pero no me acuerdo del nombre 🙁

  2. Ala!!! jajajaja Cómo exo de menos el antro, el oblomov, el schoken, calwer eck, las fiestas temáticas por países, los kebabs a las 6 d la mañana, ir a vaihingen a comprar al ‘alcampo alemán’ (el Kaufland) y todo esoooo!!! Fui una erasmus en Stuttgart en el curso 2007/08, no creo que coincidiéramos en tu visita, porque yo llegué en octubre, pero vamos, seguro que conocemos gente en común. Qué gracia! Llegué hasta aquí desde el google! 😀 saludos!! (snifff, snifff, q morriñaaaa!)

Los comentarios están cerrados.