Perdidos, diez años después

En Septiembre de 2014 se cumplieron 10 años del estreno de la serie Perdidos. Esta serie marcó un punto de inflexión en el modo de hacer series. Perdidos fue una serie de una gran calidad en su producción, con unos guiones complejos y una trama que seguía de un capítulo a otro. No es la mejor serie que se ha hecho, pero muchas series no serían como son si no fuera por su influencia.
También marcó el punto de inicio de la actual popularización de las series. Muchas personas empezaron a descargarla de Internet para seguirla al ritmo USA. Para muchos fue la primera serie que siguieron en VOSE. Y en España fue la primera serie, y creo que la única, cuyo capítulo final se estrenó en cines y en coordinación con la emisión en EEUU. La gente quería seguir la serie al ritmo USA para evitar los temidos spoilers. Esta palabra también se puso de moda con Perdidos.

Si Los Soprano fue «El Padrino» de las series de televisión actuales (el salto de calidad), Perdidos fue «La Guerra de las Galaxias» (la popularización de una nueva forma de hacer series)

Diez años han pasado. ¿Merece la pena ver Perdidos a estas alturas?

Logo de Perdidos

4 Razones para ver Perdidos

1. Perdidos engancha como pocas.
La estructura de un capítulo de Perdidos solía ser: Inicio con revelación sorprendente, parte intermedia en las que los personajes tratan de resolver algún problema o misterio, final con un giro inesperado. Esta estructura de empezar y acabar con fuerza está pensada para que tras ver un capítulo tengas la necesidad de ver otro, y otro, y otro más. La frase «empecé a ver Perdidos y me ví la primera temporada en un fin de semana» era habitual entre los fans.
Los sucesivos misterios que nos van mostrando hacen que sigas viendo la serie para saber más. La primera temporada es una sucesión continua de misterios uno tras o otro. A partir de la segunda temporada empezamos a resolver dudas. Y estas dudas dan lugar a nuevos misterios cada vez más retorcidos.

Esta sensación de «maldición, quiero saber que va a pasar ahora» ha sido conseguida por muy pocas series con la intensidad que consiguió Perdidos.

2. Perdidos tiene personajes inolvidables
Si preguntas cual es el personaje favorito de Juego de Tronos la mitad de las respuestas te dirán que es Tyrion Lannister. Barney Stinson será el elegido si la pregunta es referida a Como conocí a vuestra madre. En Perdidos recibirás un amplio abanico de personajes. Sawyer, el tipo duro de buen corazón. Jack, el heroe con pies de barro. John Locke, el cazador místico. Kate, la «Lara Croft» del grupo. Desmond y sus visiones. El cabronazo de Benjamin Linus. Perdidos es una serie coral, con muchos personajes carismáticos.

Cada capítulo estaba centrado en un personaje. El capítulo nos cuenta su vida antes de llegar a la Isla (Flashblack) y lo que le ocurre en la Isla. Esto hace que veamos que todos los personajes tienen algo que ocultar y nos hace entender muy bien sus motivaciones. Los personajes de perdidos no son estereotipos irreales, son personas bien definidas a las que llegamos a conocer tan bien que ya nos basta una simple mirada para saber que están pensando.

Esta es otra de los puntos que enganchan de Perdidos. No solo nos hace querer saber que está pasando en la Isla. También queremos saber que les pasará a estos personajes que llegaremos a querer como si fueran amigos nuestros en la vida real.

3. Perdidos tiene una banda sonora impresionante
La banda sonora de Michael Giaccino es soberbia. Las correrías de nuestros «losties» por la Isla están siempre acompañadas de la música más adecuada en cada momento. Sea una escena de misterio, una escena de acción, un momento de romanticismo, o el descanso de los personajes al final del capítulo tras un duro día, todos ellos están reforzados por unas melodías sensacionales que acrecienta la emotividad que transmite la serie.
¿Cómo olvidar esa música que sonaba cada vez que los protagonistas se adentraban en la profundidad del bosque?

No solo la música de Giaccino destaca. Perdidos usó canciones pop para momentos puntuales. Por ejemplo, esa maravillosa escena que da inicio a la segunda temporada en la que suena «Make you own kind of Music»

La mayoría de las series tienen una BSO que se limita tapar momentos de silencio y que se olvida una vez hemos terminado de ver el capítulo que corresponda. La excepcional labor de Giaccino permanace.

4. Perdidos es una serie muy bien hecha
En su momento el capítulo inicial de Perdidos fue el episodio más caro jamás hecho para la televisión. Perdidos no escatima en gastos. Si hay que usar un avión de verdad y reventarlo, se hace. Si hace falta irse a Hawai a rodar en impresionantes escenarios reales, se hace (Por cierto, la Isla de Perdidos es la misma donde se rodó Parque Jurásico)
Las escenas de exteriores cada vez que los «losties» se van de exploración son abrumadoras (y más con lo dicho en el punto anterior sobre la música).Los efectos especiales usados en determinados momentos, como las apariciones del monstruo, también son perfectos.

También tenemos los flasbacks. La historia no se cuanta solo en la Isla, también antes de ellas. Con lo que tenemos que sumar una buena cantidad de escenarios extra que solo se usan en uno o dos capítulos. Estas localizaciones tampoco desmerecen. Perdidos nunca da la sensación de que algo es cutre porque no tenían presupuesto para hacerlo mejor. Toda la produción está realizada al detalle.

Es cierto que a partir de la quinta temporada se nota un cierto recorte en los presupuestos que hace que algún efecto especial tenga una apariencia un poco más de andar por casa. Pero en lineas generales la nota es de sobresaliente.

Y dos razones para no verla

Pero no todo es perfecto. Hay dos razones de peso para no ver Perdidos.

1. Perdidos es una serie de su tiempo
Gran parte del placer de Perdidos era comentar los capítulos. Especular con los misterios. Jugar a ser un detective. Recuerdo que cuando finalizaba un episodio me iba a Internet a ver que se decía en los foros. ¿Qué significaban esos símbolos? ¿Qué era la isla? ¿Y el monstruo? ¿Es ese personaje quien dice ser, o está mintiendo?
Hoy eso no es posible. Si vamos a Internet a comentar los capítulos, seremos recibidos con una lluvia de spoilers. La mayor parte de los misterios se resolvieron, buscar sobre ellos implicaría reventarnos las sorpresas que depara la serie.

Este encanto de discutir con amigos y conocidos sobre lo que habíamos visto ya no está. Esas discusiones por toda Internet tras cada episodio ya no volverán.

Tal vez podemos verla con alguien que también se acerque por vez primera, pero aún así seguirá sin ser lo mismo. Para disfrutar al máximo de Perdidos había que verla en el momento en el que se emitió.

2. Perdidos tiene un final cutre
Si preguntamos cual es la mejor temporada de Perdidos, habrá varias candidatas. Si preguntamos cual es la peor, casi todos nos dirán que la última (seguida de la cuarta, que coincidió con la huelga de guionistas)
El problema de Perdidos es que una vez vista en su conjunto queda claro que los guionistas no tenían pensado el final. Es cierto, trataron de explicarlo todo. Y se nota que sacarón su agenda de «asuntos pendientes» para tratar de dar un aspecto de coherencia.
Pero no. El final se puede resumir en un «esto es así porque sí». La última temporada es una gran cagada. Creo que los guionistas cayeron en el error de querer sorprender a toda costa. Tenían una forma lógica de cerrarlo todo, pero le quisieron dar una vuelta de tuerca que nadie esperase y al final lo cerraron de forma incoherente.

Soy de los que piensan que la serie podría haber acabado tras una cuarta temporada. Tras el soberbio capitulo final de la tercera la serie estaba en una situación perfecta para ser rematada de forma magistral en una cuarta y última temporada. Pero la cuarta temporada no hizo sino seguir avanzando y liando más la historia. Un error. La quinta dio una nueva oportunidad de cerrar bien la historia. Y de nuevo en la sexta prefierieron darle más vueltas innecesarias a todo.

Con lo cual si nunca has visto Perdidos y te planteas hacerlo, preparaté a un final decepcionante. Aunque quien sabe, tal vez habrás escuchado tantas veces que el desenlace es infecto que hasta te sorprenda por no resultar tan malo como esperabas.

Y que demonios, el último capítulo es emotivo, emocionante y con una música maravillosa de Giaccino. ¿Qué más se puede pedir?