No me gusta el Portal 2, lo siento

Pues si señores, hace unos meses me acabé el juego que para muchos es el juego del año, la mayor revolución en el panorama del videojuego en mucho tiempo, una necesaria brisa fresca de originalidad. Y me ha parecido un aburrimiento.

Por si alguien no sabe que juego es este, se trata de, oh sorpresa, de la segunda parte del Portal. Si ya sabes de que juego estoy hablando puedes saltarte esto y pasar a «El Portal II es sobre una chica que anda», que es donde pongo a parir al Portal 2. Si no sabes de que estoy hablando, ahora te explico.

El Portal es un juego muy cortito que venía incluido en una recopilación que hicieron en su momento del Half Life II (que si que es un juegazo, por cierto). De hecho se basa en el sistema gráfico del HL2. Básicamente es un juego en primera persona en el cual tendremos que ir resolviendo puzzles lógicos, en vez de matar monstruos o soldados enemigos, como suele ser habitual en este tipo de juegos.

Así, el juego es una sucesión de «cámaras de prueba» en las que tendremos que llegar a la salida activando una serie de botones, moviendo cubos, activando generadores y demás. Como ayuda dispondremos de un generador de portales que nos permitirá llegar a sitios de otro modo inaccesibles. Como es complicado de explicar, un vídeo de ejemplo:

El Portal me pareció un gran juego, corto pero intenso, original, entretenido y exigente. ¿Cuál es entonces el problema con el Portal II?

El Portal II es sobre una chica que anda

El principal problema del Portal II es que ahora no es un juego que viene de regalo, sino un juego completo. Esto implica que debe ser más largo. ¿Y como lo han hecho más largo? Pues poniendo tediosas caminatas entre cámara de pruebas y cámara de pruebas. Mientras que en la primera parte estás continuamente resolviendo pruebas, aquí hay grandes zonas que separan una cámara de otra. Y tienes que andar, y andar, y andar.

Portal 2: Un largo y oscuro tunel
¡Oh! ¡Un largo paseo a través de un escenario vacío! ¡Parece divertidísimo!

Vale, no es solo andar, generalmente tendrás que usar los portales para seguir adelante. Pero no hay reto lógico. Se trata de encontrar el lugar donde fijar un portal de entrada, otro de salida y seguir a la siguiente zona. Vamos, que de un juego de pensar hemos pasado a un juego de percepción visual. Apasionante.

No todo es así, claro. También hay partes en las que el juego vuelve a ser como antes, un rompecabezas tras otro. Pero dura poco. Lo justo para que cuando digas, ¡por fin se pone interesante! el juego te responda, «Pues no. Venga, a dar otro paseito»

Portal 2: Sala de prueba
Vale, el botón para abrir la puerta está ahí arriba. Pero, ¿cómo llego hasta él?

Un chiste alargado pierde su gracia

Otra seña de identidad del primer Portal es GlaDOS. El robot de voz femenina que nos va amenazando y animando entre cámara y cámara y que te hace sonreír en más de una ocasión con su peculiar y negro sentido del humor. En el Portal II tenemos al robot Wheatley, además de otros acompañantes que nos vamos encontrando.

¿Cuál es el problema? El exceso de verborrea. Ya no nos encontramos con una frase ingeniosa al empezar y otra al acabar cada prueba. Ahora es continuo. Mientras damos nuestros tediosos paseos, siempre hay alguien soltando frases supuestamente ingeniosas sin parar. Un coñazo, vaya, pero es que además la mayoría de los chistes son tal que así:

Jejejeje, eso que tienes delante te puede matar. Jajajaja. Pero es por la ciencia. Jojojojojo.

No, en serio. Tras cincuenta bromas con este mismo patrón YA NO TIENE GRACIA. Coño ya.

No es el pastel que nos prometieron, pero tampoco es una patata

¿Todo esto quiere decir que Portal II sea un truño que no haya por donde coger? No. Tampoco es eso. Realmente el juego ofrece puzzles bastante interesantes, la ambientación es soberbia y la trama que se deja ver entre lineas está bastante trabajada. Todo el juego transmite un espíritu de decadencia y desasosiego bastante interesante que hace que a pesar de sus continuos altibajos sigas adelante. Y que narices, hay algunos puzzles realmente inspirados.

¿Es un buen juego? Pues si. ¿Una jodida obra maestra? Ni de coña. Comparando con la primera parte es la triste constatación de que por hacer algo más a lo grande no tiene porque resultar mejor.

Aún así reconozco que no he jugado aún en modo colaborativo. Y tal vez sea en el modo colaborativo donde esté la grandeza que yo no he sabido ver.

Do it for science.

Pd: Las imágenes son capturas de pantalla de la versión para Mac del Portal II